➤ «Durante todo este año tendremos precios significativamente más altos» ➤ «Habrá escasez de materias primas como hidrocarburos y fertilizantes» ➤ «Las ayudas actuales son medidas para un periodo muy corto de tiempo»
La evolución del conflicto en el Golfo Pérsico y sus consecuencias económicas centran el análisis del catedrático de Economía Aplicada de la Universidad de La Laguna, José Luis Rivero Ceballos, que advierte de un escenario prolongado de encarecimiento de precios y tensiones en el suministro.
Rivero sostiene que la reciente desescalada en el conflicto responde a una rectificación forzada en Estados Unidos. Afirma que el presidente norteamericano «se ha metido en una apuesta tan alta» que solo cabía «dar marcha atrás», probablemente influido por la opinión pública. En su análisis, el prestigio del mandatario «se ha hundido de una forma tremenda» y considera que existe una creciente percepción social sobre «de qué clase de personaje es».
El economista advierte de la inestabilidad política que esto genera y del riesgo global asociado a un liderazgo cuestionado, subrayando que cuenta con el respaldo de millones de votantes, lo que agrava la incertidumbre.
Medidas económicas insuficientes
En el ámbito autonómico, Rivero analiza las medidas fiscales aprobadas para paliar los efectos de la crisis y las califica como limitadas. Dice que se trata de actuaciones diseñadas «para un periodo muy corto de tiempo», pese a que los efectos económicos «van a durar mucho más».
A su juicio, lo razonable es que estas medidas «se vayan prorrogando y modificando o incrementando», especialmente ante la previsión de que la situación se prolongue durante todo el año.
Inflación y retraso en los efectos
El principal impacto económico inmediato, según explica, se produce sobre los precios. Señala que la inflación aún no refleja completamente la magnitud del problema porque muchos contratos siguen vigentes con precios anteriores.
Advierte de que el encarecimiento se intensificará progresivamente a medida que se renueven esos contratos y se trasladen los nuevos costes a la economía real. «Hay plazos de tiempo que se van cumpliendo poco a poco», explica, insistiendo en que no se trata de un efecto inmediato, sino acumulativo.
Escasez y tensión en los mercados
Rivero anticipa además problemas de abastecimiento en los próximos meses. Afirma que habrá «escasez de materias primas, sobre todo hidrocarburos y fertilizantes», debido a las interrupciones en el tráfico marítimo.
Explica que muchos cargamentos aún están en tránsito o pendientes de salida, lo que generará un desfase temporal entre oferta y demanda. Ese desfase, señala, provocará una «escalada de precios evidente» en los mercados internacionales.
Un ajuste lento de los precios
Uno de los elementos clave de su análisis es la asimetría en la evolución de los precios. «Los precios suben muy rápido, pero bajan lentamente», afirma, utilizando una imagen clara: «suben como un cohete y bajan como una pluma».
Esto implica que, incluso si la situación se estabiliza, el descenso de los precios será gradual y prolongado. De hecho, estima que durante todo el año se mantendrán niveles elevados si no se agrava la crisis.
Transmisión del encarecimiento en Canarias
En el caso específico de Canarias, Rivero explica que el impacto de los precios energéticos no es inmediato. Detalla que aproximadamente la mitad del encarecimiento se traslada en los dos primeros meses, mientras que el resto se distribuye a lo largo de hasta un año.
Este desfase implica que los efectos reales sobre consumidores y empresas se prolongarán en el tiempo, incluso cuando los mercados internacionales comiencen a estabilizarse.
Empresariado y desequilibrios territoriales
Por último, el economista aborda la escasa participación de empresarios de Tenerife en operaciones regionales. Atribuye esta ausencia a una tendencia histórica: «el empresariado de Tenerife siempre ha sido un poco más remiso a la hora de salir fuera de las fronteras de la isla».
Aunque reconoce que en los últimos años ha habido mayor colaboración entre islas, considera que persiste ese componente cultural. Lamenta que no se reproduzcan experiencias de cooperación empresarial exitosas como la de Binter, y subraya que «todavía hay mucho camino que recorrer».
En conjunto, Rivero dibuja un escenario de incertidumbre prolongada, con efectos económicos que apenas comienzan a manifestarse y que, según advierte, marcarán la evolución de los precios y la actividad durante los próximos meses.