El presidente de la Confederación Española de Empresarios de Estaciones de Servicio asegura que el encarecimiento del combustible responde al aumento del coste de aprovisionamiento y no a márgenes empresariales.
Javier de Antonio Arribas afirma que la subida de los carburantes se produce de forma casi inmediata porque las estaciones de servicio compran combustible a diario y cuentan con una capacidad de almacenamiento muy limitada. «Nosotros compramos gasolina a diario», explica, lo que hace que cualquier alteración en el mercado internacional se traslade rápidamente al precio final.
En este sentido, desmiente la idea de que las estaciones acumulen grandes reservas: «Da la impresión de que tenemos lagos de gasolina debajo de las estaciones, y no es cierto». La rotación del producto, señala, suele situarse en torno a tres días, e incluso más en estaciones pequeñas o rurales.
Costes disparados y márgenes más estrechos
El representante del sector rechaza de forma tajante que las empresas estén obteniendo beneficios extraordinarios. «No es verdad que nos estemos haciendo de oro», afirma, y añade que los márgenes se han reducido como consecuencia del incremento de los costes.
Según explica, el principal gasto de una estación de servicio es el aprovisionamiento, que representa alrededor del 85 % de sus costes. En el contexto actual, cada cisterna puede costar hasta 14.000 euros más que antes de la crisis, situándose en torno a los 55.000 euros.
Un sector bajo vigilancia constante
De Antonio Arribas subraya que las estaciones de servicio operan bajo una estricta supervisión. «Somos el único sector obligado a informar de nuestros precios», indica, recordando que deben comunicar cualquier variación y reportar semanalmente sus tarifas.
Esta transparencia, añade, favorece una competencia directa entre operadores, lo que limita la posibilidad de incrementar precios de forma arbitraria.
Diferencias con las estaciones ‘low cost’
El presidente de la confederación también matiza que algunas referencias de precios más bajos proceden de estaciones sin personal y con modelos de negocio distintos. «Esos precios corresponden a estaciones low-cost», señala, insistiendo en que no reflejan la realidad general del sector.
Incertidumbre sobre la evolución del mercado
Respecto al futuro, De Antonio Arribas reconoce que la evolución de los precios dependerá en gran medida del conflicto internacional. «La única forma de controlar esto es que acabe la guerra», afirma, advirtiendo de que los daños en infraestructuras energéticas pueden comprometer la producción mundial de petróleo.
En este contexto, concluye que la falta de estabilidad geopolítica impide hacer previsiones fiables y mantiene al sector en una situación de incertidumbre.