La actividad sísmica en Tenerife es «bastante tranquila» y sin indicios de erupción inmediata

INVOLCAN reunido con los ayuntamientos del sur de la Isla de Tenerife para reforzar la cultura de la prevención ante el riesgo volcánico | Foto: INVOLCAN

INVOLCAN reunido con los ayuntamientos del sur de la Isla de Tenerife para reforzar la cultura de la prevención ante el riesgo volcánico | Foto: INVOLCAN

La situación sísmica actual no muestra señales de ascenso de magma ni de un proceso eruptivo inminente, según explica el sismólogo Luca D’Auria, quien subraya que los enjambres recientes se deben al movimiento de fluidos hidrotermales y no a actividad volcánica directa.

El responsable de la Red Sísmica de Involcan, Luca D’Auria, señala que el escenario actual es de calma relativa pese a los movimientos registrados en los últimos días. Afirma que no se han detectado nuevos enjambres de eventos híbridos y que los existentes no apuntan a un proceso eruptivo: «Ahora mismo la situación sísmica es bastante tranquila». 

El experto explica que estos fenómenos no indican ascenso de magma en la corteza terrestre, que sería el principal signo de alerta. Por el contrario, los atribuye al desplazamiento de fluidos hidrotermales —agua y gases a alta presión y temperatura— dentro de las fracturas de las rocas volcánicas, lo que provoca vibraciones detectadas como sismos en superficie.

Sin alarma, pero con incertidumbre

D’Auria insiste en que no hay motivos para la preocupación inmediata, aunque reconoce que la evolución futura es imprevisible. Subraya que el comportamiento volcánico no permite establecer calendarios fiables: «No hay motivo para alarmarse con lo que tenemos ahora». 

Advierte, no obstante, de que nuevos episodios sísmicos pueden producirse en días o semanas, algo compatible con la normalidad geológica de una isla volcánica activa.

Tenerife, una isla volcánicamente activa

El sismólogo recuerda que la calma actual no debe interpretarse como una garantía permanente. Afirma que Tenerife seguirá registrando actividad volcánica a largo plazo y que una erupción futura es inevitable, aunque imposible de fechar: «Antes o después habrá una erupción». 

Según indica, ese evento podría producirse en años o incluso en siglos, por lo que considera fundamental aprovechar los periodos de tranquilidad para reforzar la conciencia de riesgo y la preparación de la población.

Consenso técnico en el PEVOLCA

D’Auria participa recientemente en una reunión del Plan de Emergencias Volcánicas de Canarias (PEVOLCA), en la que —explica— intervinieron representantes de múltiples instituciones. Asegura que las conclusiones oficiales siempre reflejan una posición consensuada entre los especialistas.

El científico sostiene que los informes finales se elaboran a partir de datos objetivos y valoraciones compartidas, lo que garantiza la coherencia de la comunicación pública sobre el riesgo volcánico.

En conjunto, el responsable de la red sísmica concluye que el archipiélago vive un periodo de relativa calma, pero insiste en que Canarias se asienta sobre un territorio geológicamente activo, por lo que la vigilancia y la preparación deben mantenerse de forma permanente.