La patronal del metal alerta de que la ausencia de infraestructuras para tratar fibrocemento compromete sectores clave como fontanería, renovables y gestión de residuos, y reclama una solución urgente y definitiva.
La presidenta de la Federación Provincial de la Pequeña y Mediana Empresa del Metal de Las Palmas (FEMEPA), Patricia Jiménez, advierte de que Canarias afronta un problema de gran magnitud por la falta de un vertedero específico para residuos peligrosos como el amianto. Señala que durante años no ha existido un plan claro y que la situación se agrava ante la imposibilidad de seguir trasladando estos materiales a otras comunidades autónomas.
Jiménez afirma que ahora las administraciones comienzan a moverse, pero insiste en que la solución debe ser estructural y a largo plazo. Explica que disponer de una instalación propia permitiría retirar con seguridad grandes cantidades de fibrocemento todavía presentes en infraestructuras y edificaciones del archipiélago.
Impacto directo en sectores económicos
La dirigente empresarial subraya que al menos tres ámbitos de actividad se ven seriamente afectados: la fontanería, la gestión de residuos y el sector de las energías renovables. Detalla que muchas tuberías de abastecimiento y saneamiento siguen siendo de fibrocemento, por lo que su retirada genera residuos peligrosos difíciles de gestionar.
Asimismo, señala que numerosos tejados de uralita impiden la instalación de paneles solares, ya que la normativa exige retirar previamente este material. Recuerda que el fibrocemento está prohibido desde 2001, lo que contrasta con su amplia presencia actual en Canarias.
Dependencia exterior y riesgos sanitarios
Jiménez advierte de que la comunidad autónoma depende de que otras regiones acepten estos residuos, algo cada vez más complicado. Considera que esta dependencia genera incertidumbre y retrasa actuaciones necesarias para la renovación de infraestructuras.
Además, insiste en que se trata de un material altamente dañino para la salud, por lo que su retirada no puede demorarse indefinidamente. A su juicio, contar con un vertedero para residuos peligrosos es la única garantía de que el proceso se realice con normalidad y seguridad.
Voluntad política y urgencia de actuación
La presidenta de FEMEPA reconoce que las administraciones escuchan las demandas del sector y muestran disposición a abordar el problema, pero critica la falta de decisiones definitivas. Señala que la cuestión de los residuos, en general, sigue sin resolverse pese a las exigencias europeas.
Jiménez concluye que el asunto requiere voluntad política y actuaciones concretas antes de que los plazos legales y ambientales agraven aún más la situación. Agradece el diálogo institucional, pero insiste en que sin soluciones reales el problema persistirá durante años.