Pedro Lara reclama una oncología «integral y humanizada»

Acelerador lineal de Hospitales Universitarios San Roque | Foto: HUSR

Acelerador lineal de Hospitales Universitarios San Roque | Foto: HUSR

El jefe del Centro Integral Oncológico Canario defiende prevención, cribados y un modelo asistencial que trate a la persona y no solo al tumor.

El Día Mundial contra el Cáncer llega este año con una cifra que impresiona: más de 13.000 canarios serán diagnosticados a lo largo de 2026. Para el doctor Pedro Lara, jefe del Centro Integral Oncológico Canario de los Hospitales Universitarios San Roque, el reto no es solo médico, sino también humano y social.

El especialista insiste en que la lucha contra la enfermedad comienza mucho antes del hospital y continúa más allá del tratamiento clínico, con acompañamiento, información clara y atención a las circunstancias personales de cada paciente.

Prevención y diagnóstico precoz

Lara subraya que el ciudadano tiene un papel clave para reducir el impacto del cáncer: «Hay que mantener hábitos de vida saludables, evitar la obesidad, cuidar la nutrición y eliminar el tabaco».

A ello suma la participación activa en los programas de cribado, como los de cáncer de mama y colon, fundamentales para detectar la enfermedad en fases tempranas y mejorar el pronóstico.

Humanizar la asistencia

El lema de este año, recuerda, pone el acento en una atención «integral y humanizada», algo que, a su juicio, debería ser inherente al sistema sanitario: «No tratamos a la enfermedad, tratamos a la persona con cáncer».

El modelo del centro que dirige se basa en evitar que el paciente «vaya de puerta en puerta» y concentrar en un mismo espacio oncólogos, radioterapia, quimioterapia, nutrición, psicología e incluso atención odontológica, para reducir desplazamientos y generar confianza.

Decisiones compartidas

El médico defiende que el paciente debe entender su situación y participar activamente en las decisiones terapéuticas: «Quien se pone el tratamiento es el paciente; por eso tiene derecho a comprender y decidir».

Explica que no todos los enfermos viven la misma realidad: hay personas con hijos pequeños, trabajos físicos, dificultades de movilidad o que viven solas. Esas circunstancias, dice, deben condicionar la elección de un tratamiento u otro.

Impacto laboral y social

Más allá del aspecto clínico, Lara advierte de consecuencias que a menudo pasan desapercibidas, como la pérdida de empleo o la dificultad para reincorporarse al trabajo: «El cáncer limita la vida laboral y eso también forma parte de la atención que debemos contemplar».

Para el especialista, la oncología moderna no puede centrarse solo en protocolos, sino adaptarse a la vida real de cada paciente, ofreciendo apoyo a su entorno familiar y social.

Con más de 13.000 nuevos casos previstos este año en Canarias, el mensaje del Día Mundial contra el Cáncer es claro: prevenir, diagnosticar a tiempo y, sobre todo, acompañar con cercanía a quienes afrontan la enfermedad.