Canarias refuerza la vigilancia del sarampión tras recuperar España la transmisión endémica

Enfermera preparando una dosis de la vacuna | Foto: Gobierno de Canarias

Enfermera preparando una dosis de la vacuna | Foto: Gobierno de Canarias

La Unidad de Vigilancia Epidemiológica confirma 51 casos en el archipiélago y alerta de bolsas sin vacunar. Salud Pública pide completar las dos dosis infantiles y revisar la cartilla en adultos.

La declaración de transmisión endémica del sarampión en España por parte de la Organización Mundial de la Salud actúa, según explica Álvaro Torres, responsable de la Unidad de Vigilancia Epidemiológica de la Dirección General de Salud Pública del Gobierno de Canarias, como «una llamada de atención».

Aclara que no se trata de una situación inesperada, sino del resultado de varios años con casos importados que terminan generando contagios locales. «No tenemos al cien por cien de la población inmunizada y el virus circula por ese pequeño porcentaje que queda sin vacunar», afirma.

51 casos y riesgo bajo, pero real

En Canarias, detalla, se contabilizan actualmente 51 casos, la mayoría leves. «No hemos tenido cuadros graves, pero si dejamos que crezca, acabaremos encontrando alguno», advierte.

El trabajo de su equipo se centra en identificar contagios, rastrear contactos y aislar a los afectados para cortar las cadenas de transmisión. «Eso es lo que hacemos a diario: localizar casos y limpiar esa distorsión», resume.

Una enfermedad más seria de lo que parece

Torres insiste en que el sarampión suele subestimarse. Describe un cuadro con fiebre alta, exantema y gran malestar general, pero recuerda que puede tener complicaciones relevantes. «Un 10% puede tener otitis, un 5% neumonía, un 1% encefalitis y aproximadamente uno de cada 10.000 puede fallecer», señala.

Aunque esos porcentajes parecen bajos, recalca que, cuando la infección afecta a miles de personas, el impacto hospitalario se dispara, como ha ocurrido en otros países europeos.

Movilidad y turismo, factores clave

La condición insular añade complejidad. «Aquí para moverte coges un avión y eso implica decenas de contactos en cada trayecto», explica. Esa alta movilidad, unida al turismo constante, favorece la entrada de casos importados.

Aun así, considera que Canarias cuenta con un buen sistema de vigilancia y con coberturas altas que limitan la propagación.

Vacunación infantil: buena primera dosis, floja la segunda

El especialista destaca que la primera dosis, administrada a los 12 meses, alcanza cerca del 96% de cobertura. Sin embargo, la segunda, a los tres años, baja hasta el 89%. «Tenemos que trabajar para completar esa segunda dosis; muchas familias creen que ya terminaron el calendario y no es así», subraya.

Recuerda que ambas son necesarias para una protección eficaz y duradera.

Adultos: revisar la cartilla

Para quienes nacen después de 1978, la recomendación es clara: comprobar su estado vacunal. «Si falta una dosis, hay que completarla; si no están vacunados, deben ponerse dos», indica.

Los centros de salud conservan registros y pueden asesorar caso por caso. La vacuna, puntualiza, es segura para la mayoría, aunque existen contraindicaciones específicas que valora el personal sanitario.

Desinformación y fatiga vacunal

Torres reconoce que persisten grupos reticentes a vacunarse y cierta fatiga tras la pandemia. «Convencer a algunas personas es complicado, pero el calendario vacunal sigue siendo nuestra mejor herramienta», sostiene.

Pese a ello, no prevé un desplome brusco de las coberturas, sino una circulación lenta, con casos aislados semanales.

Objetivo: volver a eliminar el sarampión

El responsable sanitario admite que erradicar completamente la transmisión es difícil en un territorio tan abierto al exterior, pero defiende mantener la meta. «Podemos reducir mucho los casos si mantenemos coberturas altas», afirma.

Su mensaje final apela a la responsabilidad colectiva: «Es una enfermedad evitable. Vacunarse protege a uno mismo y también a los demás».