Eustaquio Villalba: «El nuevo PRUG del Teide prioriza el uso turístico frente a la conservación del Parque Nacional»

Sendero de acceso al Teide | Foto: Cabildo de Tenerife

Sendero de acceso al Teide | Foto: Cabildo de Tenerife

La Asociación de Amigos de la Naturaleza (ATAN) ha impugnado el Plan Rector de Uso y Gestión del Parque Nacional del Teide al considerar que abre la puerta a una explotación masiva incompatible con la protección ambiental.

El portavoz de la Asociación de Amigos de la Naturaleza, Eustaquio Villalba, explica que la decisión de recurrir el nuevo Plan Rector de Uso y Gestión (PRUG) del Parque Nacional del Teide responde a una cuestión de prioridades. Afirma que el documento aprobado sitúa el aprovechamiento económico y turístico por encima de la conservación, transformando el parque en un espacio cada vez más cercano a un «parque temático» y agravando el colapso que ya sufre Tenerife.

Villalba señala que el texto inicial sometido a información pública era más consensuado y mantenía fuera del PRUG determinadas actividades altamente perjudiciales para el entorno. Sin embargo, denuncia que el Cabildo de Tenerife introdujo, poco antes de la aprobación definitiva, modificaciones sustanciales que alteraron el espíritu del documento y autorizaron usos incompatibles con la protección del espacio natural.

Un parque al límite de su capacidad

El portavoz de ATAN subraya que el Parque Nacional del Teide recibe ya más de cinco millones de visitantes al año, una cifra que lo sitúa entre los parques nacionales más visitados del mundo. Recuerda que este volumen es especialmente desproporcionado si se tiene en cuenta la extensión del parque, de apenas 20.000 hectáreas, muy inferior a la de otros grandes espacios naturales internacionales.

A su juicio, las políticas públicas orientadas a incrementar de forma constante el número de visitantes solo contribuyen a intensificar la presión sobre el parque y sobre el conjunto de la isla. «El colapso es cada vez mayor», advierte, y considera que el PRUG incorpora medidas pensadas para facilitar ese uso masivo, en lugar de establecer límites claros.

Carreras, rodajes y actividades incompatibles

Entre los aspectos más preocupantes del nuevo PRUG, Villalba menciona la autorización expresa de pruebas deportivas multitudinarias, como carreras de montaña y eventos ciclistas de gran escala, que atraviesan zonas de elevada sensibilidad ecológica. Hasta ahora, explica, estas actividades se permitían de forma excepcional, mientras que el nuevo plan las integra directamente como usos autorizados.

También critica la apertura a rodajes que no estén vinculados a la divulgación científica o ambiental, así como el incremento del número de colmenas dentro del parque. Afirma que la presencia masiva de abejas melíferas está desplazando a los polinizadores autóctonos, con consecuencias negativas para la reproducción de la flora endémica y el equilibrio del ecosistema.

Falta de diálogo institucional

Villalba relata que durante la reunión del patronato del Teide, celebrada el 29 de septiembre, varios representantes —incluidos científicos, universidad y colectivos ecologistas— votaron en contra del PRUG y expusieron argumentos detallados. Sin embargo, lamenta que desde el Cabildo no se ofreciera respuesta alguna y que las objeciones fueran ignoradas.

Según explica, incluso desde la propia administración se reconoció que el plan se aprobó por razones políticas y sociales, y no estrictamente por criterios de conservación, lo que refuerza, a su juicio, la necesidad de recurrirlo ante los tribunales.

Accesos y tasas: «pura demagogia»

En relación con los controles de acceso y el debate sobre el cobro en el Parque Nacional, el portavoz de ATAN afirma que se está generando confusión deliberada. Aclara que la legislación estatal prohíbe cobrar la entrada a los parques nacionales y que lo anunciado afecta únicamente a servicios concretos, como el acceso al Teide por determinados senderos o el uso del teleférico.

Considera que presentar estas medidas como un sistema de control de afluencia es demagógico, ya que solo afecta a una pequeña parte de los visitantes y no resuelve el problema de fondo. Además, alerta de que puede perjudicar a colectivos profesionales, como los guías acreditados, que ya realizan una labor regulada dentro del parque.

Vertidos y condena europea

Villalba también se refiere a la reciente sentencia del Tribunal de Justicia de la Unión Europea que condena a España por el incumplimiento de la directiva de depuración de aguas residuales, con especial incidencia en Tenerife. Asegura que no se trata de un hecho inesperado y denuncia décadas de mala planificación, con depuradoras construidas sin redes adecuadas de saneamiento.

El portavoz ecologista advierte de los efectos directos de estos vertidos sobre el medio marino, como la eutrofización, la pérdida de biodiversidad y la contaminación de playas, con riesgos evidentes para la salud pública y para un territorio altamente dependiente del turismo. «El panorama es bastante negro», concluye, reclamando un cambio radical en las prioridades de inversión y gestión ambiental en la isla.