La Universidad de La Laguna patenta una tecnología luminiscente antifalsificación aplicable a billetes, documentos oficiales, textiles y etiquetas inteligentes, con un sistema de «llave de luz» difícil de replicar.
La Universidad de La Laguna (ULL) ha registrado una nueva patente en el ámbito de las tecnologías antifalsificación, un campo estratégico ante el crecimiento de redes delictivas cada vez más sofisticadas. El avance, liderado por el profesor de Física Aplicada Jorge Méndez, permite crear tintas de seguridad con patrones de luminiscencia altamente codificados, capaces de proteger desde billetes y documentos oficiales hasta productos industriales y sanitarios.
Una respuesta científica a un problema global
Jorge Méndez explica que las tintas de seguridad son materiales luminiscentes que permiten identificar la autenticidad de un producto mediante la emisión de luz. Afirma que estas tecnologías son esenciales hoy en día porque la falsificación genera pérdidas de miles de millones de euros cada año y compromete sectores críticos como la banca, la sanidad, la defensa o la electrónica.
El investigador subraya que este tipo de tintas no se limita al papel moneda. Dice que se utilizan también en pasaportes, DNI, etiquetas textiles, productos de lujo, medicamentos, tabaco o alcohol, y recuerda que incluso existen falsificaciones en chips y placas electrónicas que forman parte de infraestructuras estratégicas.
La clave de la innovación: una «llave de luz»
El director del estudio señala que la gran aportación de la ULL consiste en ir un paso más allá de las tintas luminiscentes ya existentes. Afirma que la tecnología desarrollada, denominada TENET Lightkey, funciona como una auténtica «llave de luz», ya que permite diseñar un código óptico único para cada aplicación.
Méndez detalla que el sistema combina hasta siete u ocho tipos de tierras raras, integradas en materiales micro y nanoestructurados mediante técnicas de fotónica y nanotecnología. Esto genera una emisión simultánea en el espectro visible y en el infrarrojo cercano, creando un patrón comparable a un código de barras óptico, extremadamente difícil de falsificar.
Aval científico y reconocimiento oficial
La patente, publicada por la Oficina Española de Patentes y Marcas, incluye un informe favorable que avala la “novedad y capacidad inventiva” de todas las reivindicaciones presentadas. Méndez destaca que este reconocimiento confirma que la tecnología cumple los requisitos necesarios para su protección y explotación industrial.
El investigador recuerda que los billetes de euro ya incorporan tierras raras, como el europio, responsables de la luminiscencia naranja visible bajo luz ultravioleta, pero insiste en que la innovación de la ULL reside en la complejidad del código óptico y en la posibilidad de personalizarlo para cada producto o sector.
De la investigación a la transferencia tecnológica
El catedrático de Física Aplicada afirma que este desarrollo es un ejemplo de investigación aplicada con vocación de transferencia a la sociedad. Explica que la patente pertenece a la Universidad de La Laguna y que existen dos vías de explotación: la concesión de licencias a terceros o la comercialización directa mediante una empresa spin-off.
En este sentido, anuncia que ya se encuentra en marcha el proceso de constitución de una spin-off universitaria para llevar esta tecnología al mercado, con el apoyo del Gobierno de Canarias y de la Oficina de Transferencia del Conocimiento de la ULL. Señala que el objetivo es que la innovación no se quede en el laboratorio, sino que llegue a aplicaciones reales.
Validación industrial y próximos pasos
Méndez afirma que la tecnología ya ha sido validada en entornos reales, como la impresión offset, el sistema industrial más utilizado en la producción gráfica. Sostiene que esto demuestra que la tinta está preparada para su aplicación inmediata en procesos industriales.
El investigador añade que el proyecto avanza ahora mediante proyectos piloto y colaboraciones con entidades nacionales e internacionales, con la vista puesta en una futura escalabilidad. Paralelamente, el grupo de investigación continúa trabajando en otras líneas relacionadas con energías renovables, eficiencia fotónica e hidrógeno verde.
Ciencia hecha en Canarias
El profesor defiende que este logro demuestra que desde Canarias se puede hacer ciencia de primer nivel. Afirma que la Universidad de La Laguna cuenta con grupos punteros en física aplicada y que este tipo de avances deben servir de estímulo para los jóvenes interesados en la investigación científica.
«Desde aquí se pueden hacer cosas importantes», dice Méndez, quien reivindica la universidad pública como motor de conocimiento, innovación y desarrollo económico.