El comercio canario es resiliente, pero necesita un salto decidido en digitalización y gestión

Informe de madurez del comercio en Canarias

Informe de madurez del comercio en Canarias

El presidente de Fedeco en las islas, Antonio Luis González Núñez nos detalla las conclusiones del Informe de Madurez del Comercio en Canarias

El pequeño y mediano comercio de Canarias afronta un momento decisivo, condicionado por la transformación digital, el cambio de los hábitos de consumo y una competencia cada vez más global. Para conocer con precisión en qué punto se encuentra el sector, la Federación de Desarrollo Comercial y Empresarial de Canarias (FEDECO Canarias) ha elaborado el Informe de Madurez del Comercio en Canarias, un documento que ofrece una radiografía detallada del tejido comercial del Archipiélago y marca las líneas de actuación necesarias para su modernización.

Así lo explica su presidente, Antonio Luis González Núñez, quien subraya que el objetivo del informe es «saber dónde estamos, hacia dónde vamos y qué medidas debemos adoptar», especialmente en un sector tan heterogéneo como el comercio, integrado mayoritariamente por pequeñas y medianas empresas que representan en torno al 18-20% del PIB regional.

Cinco pilares para medir la madurez del comercio

El estudio, elaborado durante cerca de ocho meses y con datos de las ocho islas, analiza cinco grandes ámbitos: digitalización, gestión empresarial, formación y capital humano, marketing e inversión. A partir de estos indicadores se establece un índice global de madurez que, en el conjunto de Canarias, alcanza 58 puntos sobre 100, una cifra que sitúa al sector en una franja de madurez media-baja.

«El comercio canario es resiliente, pero presenta carencias importantes, sobre todo en competencias digitales y en estrategia empresarial», señala González Núñez. El informe revela, por ejemplo, que solo el 26% de los comercios cuenta con comercio electrónico y que más del 70% carece de una integración tecnológica real entre ventas, contabilidad y gestión de stock, datos que el presidente de FEDECO califica de «muy llamativos en plena era digital».

Desigualdades entre islas y efecto del turismo

El análisis constata también diferencias significativas entre islas. Aquellas con mayor impacto turístico presentan niveles más altos de madurez comercial. Tenerife y Gran Canaria se sitúan en torno a los 62-64 puntos, mientras que Lanzarote y Fuerteventura rondan el 58-59. En contraste, las denominadas Islas Verdes muestran índices más bajos: La Palma alcanza el 50, El Hierro el 48 y La Gomera el 46, mientras que La Graciosa se sitúa en 42 puntos.

Estas diferencias, según González Núñez, reflejan cómo el turismo actúa como motor de modernización, pero también ponen de manifiesto la necesidad de políticas específicas para los territorios con menor actividad económica y menor acceso a recursos formativos y tecnológicos.

Falta de estrategia y formación

Uno de los déficits más claros detectados es la ausencia de una estrategia profesional en el uso de herramientas digitales. «Hay comercios sin correo electrónico, sin ficha de Google actualizada o sin presencia en Internet», advierte el presidente de FEDECO. Incluso cuando existen redes sociales, muchas veces se utilizan sin un enfoque comercial claro, desaprovechando su potencial como canal de venta y escaparate del negocio.

El informe también alerta sobre la escasa formación específica en competencias digitales, idiomas, marketing o gestión, aspectos clave para competir en un mercado cada vez más exigente. Solo un 7% del personal del sector cuenta con conocimientos digitales avanzados, más allá del uso básico como usuario.

Llamamiento a las administraciones y a los consumidores

El estudio, financiado íntegramente con recursos propios de la federación, ya ha sido puesto a disposición de las administraciones públicas. Desde FEDECO se reclama un plan integral de modernización, que vaya más allá de medidas puntuales como los bonos consumo. «Eso genera visitas coyunturales, pero no riqueza ni competitividad a largo plazo», sostiene González Núñez.

El presidente de FEDECO apela también a la responsabilidad de los consumidores. «Es muy fácil decir que apoyamos al pequeño comercio, pero luego comprar fuera por unos céntimos», afirma, recordando que el comercio local está profundamente ligado al territorio, al empleo y a la cohesión social, como se evidenció durante la pandemia.

El comercio canario del futuro

De cara al medio y largo plazo, González Núñez dibuja un modelo de comercio canario más tecnificado, multicanal y coordinado. Entre las prioridades cita la integración de TPV, inventarios y contabilidad, el aprovechamiento de las ayudas a la digitalización para mejorar capacidades reales y no solo equipamiento, la formación continua y la aplicación de criterios de sostenibilidad alineados con la Agenda 2030.

Asimismo, defiende una mayor coordinación institucional para evitar la dispersión de campañas y recursos. «No tiene sentido que cada administración impulse su propio marketplace o su propia campaña; necesitamos unidad, simplificación y plataformas colaborativas», concluye.

El Informe de Madurez del Comercio en Canarias se presenta así como una herramienta clave para orientar políticas públicas y decisiones empresariales, con un mensaje claro: el comercio canario tiene base y resiliencia, pero su futuro depende de una transformación profunda y compartida.