José Juan González Salmah: «La entrada de capital canario en Canaragua refuerza la toma de decisiones en las islas»

José Juan González Salmah en los estudios de El Espejo Canario

José Juan González Salmah en los estudios de El Espejo Canario

➤ «Incorporar socios canarios significa que las decisiones estratégicas se toman en Canarias y que el capital se queda en el territorio» ➤ «Lanzarote necesita inversiones profundas y estabilidad en la gestión para dejar de perder más del 50% del agua que produce» ➤ «Sin una planificación estratégica a largo plazo, la emergencia hídrica seguirá repitiéndose»

La incorporación de empresarios canarios al accionariado de Canaragua marca, a juicio de su consejero delegado, un punto de inflexión en la gestión del agua en el archipiélago. El CEO de Canaragua, José Juan González Salmah, defiende que la entrada de grupos como Satocan, Domingo Alonso o Martinón, junto a Veolia, refuerza el arraigo territorial de la compañía y permite alinear la gestión del ciclo integral del agua con las necesidades reales de Canarias. 

Capital canario y conocimiento del territorio

González Salmah afirma que la operación no es coyuntural, sino el resultado de «muchos años de trabajo». Sostiene que contar con socios locales aporta estabilidad, conocimiento del entorno y una mayor capacidad de respuesta ante una realidad hídrica singular, marcada por la dependencia de la desalación, los altos costes energéticos y la necesidad permanente de inversión.

El directivo subraya que Canaragua consolida así un escenario «muy potente y solvente», con presencia en las ocho islas, incluida La Graciosa, y gestión directa de concesiones administrativas en 36 municipios, además de numerosos contratos de operación y mantenimiento.

Lanzarote, un sistema al límite

Uno de los focos de preocupación es Lanzarote. González Salmah describe una situación «delicada», con infraestructuras obsoletas y pérdidas en la red que superan el 50%. »De cada dos metros cúbicos de agua, se pierde uno», explica, recordando que la isla depende casi por completo de la desalación.

El CEO de Canaragua defiende que cualquier solución debe pasar por un concurso público abierto y transparente, descartando fórmulas de cesión directa de contratos. Afirma que la compañía estaría dispuesta a concurrir y a realizar las inversiones necesarias si se dan condiciones de igualdad, con el objetivo de replicar un modelo de gestión que permita reducir drásticamente las pérdidas, como ya ocurre en otros territorios donde operan.

Inversión sostenida y reducción de pérdidas

González Salmah insiste en que bajar las pérdidas de agua no es una tarea inmediata. Dice que exige tecnología, conocimiento y, sobre todo, inversión recurrente durante años. Señala que los niveles actuales de Canaragua, en torno al 15%, son el resultado de una estrategia mantenida en el tiempo y no de actuaciones puntuales.

Desalro 2.0 y liderazgo en desalación

En el ámbito de la innovación, destaca el proyecto Desalro 2.0, desarrollado junto al Instituto Tecnológico de Canarias y un ecosistema de empresas locales. González Salmah afirma que la desaladora instalada en Pozo Izquierdo ha alcanzado el menor consumo energético del mundo en operación real: 1,7 kilovatios hora por metro cúbico producido, un récord reconocido internacionalmente.

Sostiene que este hito demuestra que es posible reducir de forma significativa el impacto energético de la desalación mediante bombas de alta eficiencia, recuperadores de energía y diseños optimizados. Aunque reconoce que se trata aún de plantas de pequeño tamaño, considera que el avance es estratégico para islas como Lanzarote o Fuerteventura, especialmente en un contexto de emergencia hídrica.

Emergencia hídrica y falta de planificación

El CEO de Canaragua es crítico con la gestión estructural del agua en Canarias. Afirma que la emergencia hídrica sirve como llamada de atención, pero no sustituye a una planificación estratégica a largo plazo. «Hemos aprendido poco», dice, insistiendo en la necesidad de un gran pacto por el agua que defina un modelo común para todo el archipiélago.

A su juicio, las diferencias entre islas que funcionan bien y otras con graves problemas lastran el conjunto del sistema y generan desequilibrios que acaban afectando a todos.

Turismo y garantía de suministro

Sobre la presión turística, González Salmah asegura que la desalación ha garantizado históricamente el suministro en las zonas turísticas. Afirma que, en muchos casos, estas áreas aportan agua a zonas no turísticas gracias a las inversiones realizadas para anticiparse a la demanda. «Los problemas de agua no suelen darse en los núcleos turísticos», señala.

El caso de Telde y el emisario submarino

En relación con la polémica por la mortandad de peces y el cierre de playas en Telde, González Salmah afirma que los análisis descartan cualquier relación con el emisario submarino de la depuradora municipal. «Las analíticas cumplen al cien por cien», asegura, y añade que las investigaciones del SEPRONA y la Fiscalía deberán determinar el origen real de la contaminación, si la hubo, pero no a través de las infraestructuras gestionadas por Canaragua.

Gestión y digitalización en Fuerteventura

El directivo también se refiere a la adjudicación a Canaragua del sistema de gestión comercial y operativa del Consorcio de Aguas de Fuerteventura. Explica que se trata de implantar un modelo informático de gestión de abonados y facturación que ya funciona en otros municipios de la isla, con el objetivo de mejorar la información y el servicio al ciudadano.

Aclara que no se trata de asumir la gestión directa del abastecimiento, sino de acompañar al consorcio con herramientas que permitan una administración más eficiente y transparente.

Un llamamiento a la cooperación

González Salmah concluye con un mensaje de unidad. Afirma que el momento actual exige colaboración entre administraciones, empresas y sociedad para construir un modelo hídrico más eficiente y sostenible. «La división no ayuda», dice, defendiendo que el agua debe ser un eje estratégico para el desarrollo presente y futuro de Canarias.