El responsable de Programas Territoriales y Líneas de Ayuda del Instituto Nacional de Ciberseguridad, Raúl Amarelle, destaca el fuerte incremento de las consultas al servicio 017 durante 2025.
El gerente de Programas Territoriales y Líneas de Ayuda del Instituto Nacional de Ciberseguridad (INCIBE), Raúl Amarelle, vincula el notable aumento de consultas al servicio 017 «Tu ayuda en ciberseguridad» con una doble realidad: el crecimiento de las amenazas digitales y una ciudadanía cada vez más consciente de la importancia de informarse y reaccionar ante posibles riesgos en Internet.
Durante 2025, el servicio nacional y gratuito gestionado por INCIBE recibió más de 138.000 consultas, un 40 % más que el año anterior, una cifra que, según Amarelle, refleja «un interés creciente por la ciberseguridad y una mayor cultura de prevención digital»: «Cada vez hay más ciudadanos concienciados en cuestiones de ciberseguridad y con interés en informarse y resolver dudas sobre estos temas».
Fraudes y suplantaciones, las principales preocupaciones
El responsable de INCIBE explica que la mayor parte de las consultas están relacionadas con fraudes digitales, especialmente aquellos que persiguen un beneficio económico. Entre ellos, destaca el aumento del phishing y otras modalidades de suplantación de identidad: «La mayoría de las consultas tienen que ver con fraudes: correos electrónicos que simulan ser de bancos, de la Agencia Tributaria o incluso falsas ofertas de empleo».
Amarelle subraya que durante el último año se ha detectado un repunte significativo de estafas por correo electrónico, con mensajes que alertan de multas, devoluciones de impuestos o comunicaciones oficiales falsas diseñadas para obtener datos personales o bancarios.
Un servicio adaptado a distintos perfiles
El servicio 017 está dirigido a la ciudadanía en general, pero también presta atención específica a colectivos especialmente sensibles, como menores, personas mayores y empresas. Según Amarelle, esta segmentación permite adaptar la respuesta a las necesidades de cada perfil: «Damos servicio a tres grandes públicos: ciudadanos, menores y empresas, y en los últimos meses estamos poniendo un foco especial también en las personas mayores».
En cuanto al tipo de consultas, aproximadamente la mitad son preventivas o informativas, mientras que el resto se producen cuando el incidente digital ya ha tenido lugar: «Hay consultas para informarse y otras reactivas, cuando el problema ya se ha producido y el ciudadano busca cómo actuar».
Filtraciones de datos y respuesta ciudadana
El gerente de INCIBE se refiere también al impacto que tienen las filtraciones de datos personales en la ciudadanía, como las registradas recientemente en grandes compañías. Este tipo de incidentes, señala, suele provocar un aumento inmediato de llamadas al 017: «Cuando se publica una filtración de datos, aumentan las consultas sobre cómo reaccionar y qué medidas tomar para minimizar los daños».
Desde el servicio se ofrece orientación personalizada para reducir riesgos, como el cambio de contraseñas, la revisión de perfiles digitales o la cancelación de tarjetas bancarias si es necesario: «Si la filtración ya se ha producido, el objetivo es añadir nuevas barreras y filtros para minimizar el impacto».
Cultura de prevención y acompañamiento
Amarelle insiste en que la función del 017 no es solo técnica, sino también de acompañamiento y tranquilidad para la ciudadanía ante situaciones que generan preocupación e incertidumbre: «Tratamos de atender y tranquilizar, dando pautas claras para que cada persona sepa cómo actuar en su caso concreto».
El responsable de INCIBE concluye que el aumento de las consultas demuestra que la ciberseguridad se ha convertido en una preocupación cotidiana y que servicios como el 017 son una herramienta clave para avanzar hacia una sociedad digital más segura e informada.