En rebajas solo cambia el precio: todo lo demás debe mantenerse igual

El portavoz de la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU), Enrique García, alerta de los créditos rápidos: «Son extremadamente caros y un grave riesgo de sobreendeudamiento»

El inicio de las rebajas de enero vuelve a situar el consumo en primer plano, un periodo marcado por el atractivo de los descuentos, pero también por prácticas que pueden inducir a error. El portavoz de la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU), Enrique García, ofrece una guía clara para que los consumidores afronten este periodo con información, cautela y conocimiento de sus derechos.

Qué es realmente una rebaja

García subraya que el concepto legal de rebaja es muy concreto. «Cuando un comercio anuncia rebajas, el precio tiene que ser más bajo obligatoriamente», dice, y precisa que ese precio anterior debe corresponder «al menor del último mes». Recuerda además que el establecimiento está obligado a mostrar de forma clara el precio antiguo junto al nuevo, ya sea de manera directa o mediante un porcentaje de descuento.

Aclara que, más allá del precio, «nada cambia»: ni la garantía, ni los medios de pago, ni los derechos del consumidor. «En rebajas solo cambia el precio», insiste, una idea clave para evitar confusiones habituales en este periodo.

Cómo detectar falsas rebajas

El portavoz de la OCU advierte de irregularidades frecuentes relacionadas con los precios de referencia. «Hay comercios que inflan el precio antiguo», afirma, una práctica que no solo se da en rebajas, sino en todo tipo de promociones. Por ello, recomienda hacer un seguimiento previo de los precios, algo especialmente sencillo en Internet, para comprobar si el descuento es real y merece la pena.

El objetivo de la norma, explica, es permitir que el consumidor «pueda valorar si la rebaja es realmente interesante», y no caer en una oferta engañosa.

Cambios y devoluciones: lo que dice la ley

García distingue claramente entre compras online y presenciales. En el comercio electrónico, recuerda, «existe el derecho de desistimiento»: 14 días naturales desde la entrega para devolver el producto sin dar explicaciones. En cambio, en las tiendas físicas, el régimen de cambios y devoluciones lo fija el propio comerciante.

«Es legal que no se admitan devoluciones, que se entregue un vale o que se devuelva el dinero», explica, siempre que el comercio informe de forma clara antes de la compra. Esa información previa es, recalca, una obligación legal.

Evitar compras impulsivas y deudas peligrosas

Desde la OCU se recomienda planificar las rebajas. «No lanzarse a comprar», dice García, sino hacer una lista de lo que realmente se necesita. Esta estrategia ayuda a evitar compras impulsivas que, a la larga, resultan caras.

Especialmente contundente se muestra respecto a la financiación. «Desaconsejamos directamente los créditos rápidos», afirma. Advierte de que algunos alcanzan tasas anuales equivalentes del 3.000%, lo que los convierte en «un mecanismo muy peligroso de sobreendeudamiento». También alerta sobre las tarjetas revolving, que generan «deuda perpetua», y aconseja explorar alternativas como aplazamientos sin coste, adelantos de nómina o créditos bancarios convencionales.

Rebajas online: mismas reglas, mismas precauciones

En el ámbito digital, García señala que las normas son exactamente las mismas que en el comercio físico: precio antiguo frente a precio nuevo y respeto a los derechos del consumidor. Recomienda, no obstante, prestar atención al tipo de producto, ya que muchas rebajas corresponden a artículos de temporadas anteriores o a productos que no han tenido salida comercial.

Cómo reclamar ante un abuso

Ante cualquier incumplimiento, el portavoz de la OCU recuerda que en los establecimientos físicos debe existir una hoja de reclamaciones. «Si no la facilitan, se puede llamar a la policía local», explica, lo que ya implica una sanción. La reclamación debe trasladarse después a la Dirección General de Consumo del Gobierno de Canarias. En el caso de compras online, añade, el proceso también puede realizarse por vía telemática.

El mensaje final de García es claro: informarse, planificar y reclamar cuando sea necesario son las mejores herramientas para que las rebajas no se conviertan en una mala experiencia para el consumidor.