Mikel Ibeas del Olmo: «La subida de 10 centímetros del nivel del mar en Canarias no es ninguna broma»

Tendencia del nivel del mar | Foto: ULPGC

Tendencia del nivel del mar | Foto: ULPGC

El investigador de la ULPGC confirma que las costas del Archipiélago han registrado un aumento significativo del nivel del mar en las últimas tres décadas y advierte de que el cambio climático puede agravar sus efectos sobre playas, ecosistemas e infraestructuras en los próximos años.

El investigador Mikel Ibeas del Olmo, del Instituto Universitario de Oceanografía y Cambio Global de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria (ULPGC), confirma que el nivel del mar en las costas canarias ha aumentado alrededor de 10 centímetros en los últimos 30 años, un dato que califica de «nada trivial» y que sitúa al Archipiélago ante un escenario de riesgos crecientes para su litoral. El científico subraya que se trata de un fenómeno real, medido con datos objetivos, estrechamente vinculado al cambio climático y con implicaciones directas para playas, ecosistemas e infraestructuras costeras. 

Ibeas explica que la subida del nivel del mar es un proceso global ya constatado en muchos puntos del planeta, pero recuerda que en Canarias faltaban estudios específicos que permitieran analizar su comportamiento local. «Este trabajo nos ha permitido identificar cómo se ha comportado el nivel del mar en Canarias durante los últimos 30 años y cuáles son los factores que influyen de manera particular en las islas», afirma.

Cómo se ha medido la subida del mar

El investigador detalla que el estudio se basa en la combinación de datos procedentes de mareógrafos instalados en puertos —dispositivos protegidos del oleaje y del viento— y registros de satélite desde 1993 hasta 2022. A partir de esa información, el equipo ha calculado una tendencia que permite aislar la subida real del nivel del mar frente a las oscilaciones naturales de las mareas.

«Si uno mira solo el día a día del mar, con subidas y bajadas constantes, es muy difícil percibir el cambio», explica Ibeas. «Cuando analizas los datos a largo plazo, la tendencia es clara y nos muestra esos 10 centímetros de incremento».

Un aumento desigual entre islas

El estudio revela que la subida del nivel del mar no es homogénea en todo el Archipiélago. Ibeas señala que existen variaciones entre distintas zonas debido, entre otros factores, a la influencia de los remolinos oceánicos, grandes estructuras de circulación marina comparables a las borrascas y anticiclones atmosféricos.

Estos remolinos se generan cuando la corriente de Canarias, que circula de norte a sur, choca con las islas. «Hemos observado que en los remolinos ciclónicos la subida del nivel del mar es menor, mientras que en los anticiclónicos el incremento es mayor», afirma. Añade que, aunque se trata de fenómenos habituales en la región, su intensidad y frecuencia parecen haberse incrementado en las últimas décadas.

El papel de la subsidencia del terreno

Ibeas aclara que, además del aumento del nivel del mar, en zonas como Las Palmas de Gran Canaria y Santa Cruz de Tenerife se detecta una ligera subsidencia del terreno, es decir, un hundimiento muy lento de la superficie. Aunque se trata de procesos geológicos que operan en escalas temporales muy amplias, su efecto se suma a la subida del mar y agrava el nivel relativo que perciben las costas.

«No es algo alarmante a corto plazo, pero sí aporta un pequeño extra que no juega a favor», señala el investigador.

Impactos sobre costas e infraestructuras

El científico advierte de que el aumento del nivel del mar tiene consecuencias directas: erosión de playas, pérdida de ecosistemas costeros y mayor exposición de infraestructuras a inundaciones, especialmente durante episodios extremos de mareas vivas y temporales. Reconoce que su estudio no entra en el análisis detallado de impactos locales, pero insiste en que la tendencia observada refuerza la necesidad de profundizar en investigaciones aplicadas al territorio canario.

«Sería fundamental identificar zonas vulnerables que ahora no lo son, pero que podrían serlo en unos años», afirma. A su juicio, la prevención y la planificación resultan mucho más eficaces y económicas que la reconstrucción posterior.

Cambio climático y futuro del litoral

Ibeas vincula de forma directa la subida del nivel del mar con el calentamiento global. Explica que el fenómeno se debe principalmente a la expansión térmica del agua y al deshielo de glaciares y casquetes polares. «Aunque mañana dejáramos de emitir gases de efecto invernadero, el nivel del mar seguiría subiendo durante décadas», advierte.

El estudio incluye proyecciones hasta 2050 basadas en escenarios del Panel Intergubernamental sobre Cambio Climático. En el escenario más optimista, el nivel del mar en Canarias podría aumentar entre 18 y 20 centímetros; en el más pesimista, el incremento alcanzaría entre 36 y 40 centímetros. «Ahí sí que empezaríamos a notarlo en el día a día», asegura.

Falta de conciencia y necesidad de planificación

El investigador lamenta que estos procesos pasen desapercibidos para gran parte de la población. «Son cambios que no se ven a simple vista, como ocurre con el calentamiento global», dice, pero advierte de que las recientes imágenes de temporales con el mar entrando en zonas habitadas son una señal de alerta.

Ibeas defiende que Canarias es un laboratorio natural privilegiado para estudiar el océano y el cambio climático, aunque señala carencias importantes, como la falta de un buque oceanográfico propio. En su opinión, los datos científicos deberían incorporarse de forma sistemática a la planificación urbanística y litoral. «Si no se tienen en cuenta estos procesos, corremos el riesgo de mirar hacia otro lado y pagar un coste mucho mayor en el futuro», concluye, subrayando que «10 centímetros de subida del nivel del mar no es ninguna broma».