El portavoz de la Plataforma por un Transporte Público en Gran Canaria celebra el anuncio de Antonio Morales, pero reclama compromisos concretos y advierte del riesgo de que el servicio termine en manos de una multinacional.
Francisco Zumaquero, portavoz de la Plataforma por un Transporte Público en Gran Canaria y exdirector de Global, valora positivamente las declaraciones del presidente del Cabildo, Antonio Morales, sobre la creación de una empresa pública de transporte. Sin embargo, advierte en El Espejo Canario de que el tiempo para adoptar esta decisión se está agotando y reclama una actuación urgente de los responsables insulares.
Zumaquero expresa su satisfacción por el anuncio de Morales, aunque muestra su preocupación por el silencio del consejero de Transportes, Teodoro Sosa, a quien identifica como responsable directo de la tramitación y de la Autoridad Única del Transporte de Gran Canaria. Asimismo, aclara que la subrogación de los trabajadores de Global está garantizada legalmente, tanto si el servicio pasa a una empresa pública como si lo asume una compañía privada.
El representante de la plataforma considera que la diferencia fundamental reside en quién asuma la gestión del transporte. Defiende que una empresa pública permitiría preservar las condiciones laborales de la plantilla y dar continuidad al modelo actual de Global, mientras que expresa sus reservas sobre las consecuencias de una eventual adjudicación a una multinacional.
Reuniones con los grupos políticos
Zumaquero anuncia que la plataforma presentará un escrito a todos los grupos políticos del Cabildo para solicitar reuniones en las que explicar las ventajas de la gestión pública. Recuerda que ya han pedido un encuentro con Antonio Morales, cuya celebración está prevista para el 13 de noviembre, pero considera necesario avanzar entretanto en los contactos con el resto de las formaciones.
Una decisión condicionada por el calendario electoral
El exdirector de Global advierte de que, si el actual gobierno insular no adopta una decisión antes de que concluya la legislatura, la entrada de una nueva corporación podría retrasar el procedimiento hasta hacer inevitable la convocatoria de un concurso público. Según sus cálculos, la adjudicación del servicio durante quince años supondría un contrato de entre 1.300 y 1.350 millones de euros, una cuantía que considera especialmente atractiva para las grandes empresas del sector.
Zumaquero insiste en que el objetivo debe ser una empresa pública similar a la que opera en Tenerife, capaz de aprovechar la experiencia acumulada por Global y mantener el transporte de Gran Canaria bajo control público. Reclama al Cabildo que no desaproveche la oportunidad de consolidar ese modelo antes de que los plazos políticos y administrativos dificulten su puesta en marcha.