➤ «La colaboración público-privada fue determinante en la reducción de las listas de espera» ➤ «En los últimos tiempos ha habido abusos» en el sistema de cupos de Gran Canaria ➤ «El reto principal que tiene el próximo Gobierno de Canarias es el sociosanitario»
El director general de Hospitales Universitarios San Roque, Sebastián Sansó, alerta del frenazo de la cirugía concertada y advierte de que puede perderse el avance conseguido en las listas de espera.
El parón de la actividad quirúrgica
Sansó asegura que la actividad quirúrgica en los centros concertados se encuentra prácticamente paralizada después de que la colaboración con la sanidad privada contribuyera a mejorar las listas de espera. «Ahora mismo, a día de hoy, prácticamente no se está operando», afirma. Explica que antes del verano surgió un problema económico que se relacionó con la financiación disponible y que, aunque se anunció su solución, la actividad no ha recuperado todavía el ritmo anterior.
El también presidente de la Asociación de Clínicas Privadas de la Provincia de Las Palmas recuerda que el comportamiento de las listas de espera había sido positivo durante buena parte de la legislatura. Canarias consigue, señala, situarse por primera vez por debajo del tiempo medio de espera nacional, pero las huelgas médicas y la suspensión de actividad cambian esa tendencia. «La colaboración público-privada fue determinante en la reducción de las listas de espera», sostiene.
Diferencias entre Gran Canaria y Tenerife
Sansó explica que la situación no es idéntica en las dos provincias y pone el foco en el sistema de cupos existente en Gran Canaria. Este modelo permite que médicos del Servicio Canario de la Salud operen a pacientes públicos en instalaciones privadas, mientras el centro concertado aporta quirófano, anestesista, personal y equipamiento.
El responsable sanitario considera que el peso adquirido por esta fórmula es excesivo. Recuerda que cuando llega al sector, alrededor de 2010 o 2011, las intervenciones realizadas mediante cupos representan aproximadamente entre el 25% y el 30% de la actividad concertada, mientras que actualmente alcanzan «casi un 55-60». «En los últimos tiempos ha habido abusos», afirma.
A su juicio, el crecimiento del sistema dificulta el control de gestión de la Administración. Sansó recalca que esta evolución se produce durante gobiernos de distintos signos políticos y considera que uno de los retos futuros de la Consejería de Sanidad debe ser «homogeneizar la manera de funcionar de las dos provincias en este ámbito, o por lo menos asimilarlas lo más posible».
Un mismo criterio para las listas de espera
Sansó no comparte que las listas de espera estén necesariamente maquilladas, pero sí reclama unos criterios comunes para todas las comunidades autónomas. «Lo que sí creo que hay que hacer es homogeneizar entre las comunidades autónomas los criterios para incluir a un paciente en la lista de espera», afirma.
Explica que las diferencias aparecen desde el propio momento en el que se empieza a contabilizar la espera: algunas comunidades pueden incorporar al paciente después de la consulta con el especialista y otras hacerlo cuando ya están realizadas las pruebas y decidida la intervención. Esa disparidad, sostiene, impide realizar comparaciones plenamente homogéneas entre territorios.
Robots que ayudan al cirujano
San Roque continúa mientras tanto incorporando cirugía robótica. Sansó explica que el grupo dispone de dos robots trabajando en urología y que uno de ellos permite realizar procedimientos vinculados con la telemedicina. Destaca la participación reciente del equipo dirigido por el doctor Juárez del Dago en una intervención conectada simultáneamente con especialistas situados en diferentes lugares del mundo.
El director general subraya que esta tecnología no sustituye actualmente al profesional. «El robot ahora mismo ayuda y no sustituye al ser humano», precisa. Entre sus ventajas destaca una mayor precisión y un menor margen de error, aunque reconoce que la elevada inversión necesaria —entre unos 550.000 euros y algo más de dos millones— encarece inicialmente los procedimientos.
El gran problema sociosanitario
Sansó sitúa, sin embargo, el principal desafío de la sanidad canaria fuera de los quirófanos. «El reto principal que tiene el próximo Gobierno de Canarias es el sociosanitario», afirma. Considera que la falta de recursos para atender a personas que ya tienen el alta médica pero no pueden regresar a sus casas está ocupando una parte sustancial de las camas hospitalarias.
Calcula que puede haber entre 500 y 800 pacientes en esa situación entre centros públicos y privados, «otro hospital más», y sostiene que su traslado a recursos sociosanitarios permitiría reducir la saturación de las urgencias y evitar suspensiones de operaciones por falta de camas.
Un centro medicalizado las 24 horas en el sur
Hospitales Universitarios San Roque prepara precisamente una ampliación de sus instalaciones en el sur de Gran Canaria con la intención de reforzar esa atención. El proyecto incluye reformas para ampliar urgencias y reorganizar servicios, pero su elemento principal es la creación de una nueva infraestructura sociosanitaria en la comarca.
Sansó señala que ya se han dado los primeros pasos administrativos ante el Ayuntamiento de San Bartolomé de Tirajana y que el objetivo es impulsar «el primer centro sociosanitario de las Islas Canarias que estaría medicalizado 24 horas». El centro permanecería conectado con el hospital para que cualquier paciente cuyo estado se agravara pudiera pasar directamente al régimen hospitalario.