El edil de San Bartolomé de Tirajana y dirigente de Primero Canarias advierte de tensiones políticas en el sur, critica el liderazgo de NC y defiende una nueva mayoría basada en la unidad del nacionalismo.
Henríquez enmarca el actual conflicto político en una ruptura profunda con Nueva Canarias, formación a la que pertenecía anteriormente. A su juicio, el reciente congreso del partido no ha supuesto cambios reales.
«Queda patente que quienes siguen mandando son Carmelo Ramírez y Román Rodríguez», afirma, denunciando además un «discurso de odio, de inquina y de persecución» hacia antiguos compañeros.
El secretario de Organización de Primero Canarias rechaza la idea de una confrontación política interna como una “guerra”, y asegura que su grupo representa «el 80% de los concejales de una antigua organización que demandaban renovación».
Informes jurídicos y conflicto institucional
Uno de los puntos centrales de la entrevista es la controversia jurídica sobre la situación de varios cargos municipales en Santa Lucía de Tirajana.
Henríquez explica que existen informes contradictorios: uno que considera tránsfugas a varios concejales y otros que sostienen lo contrario. «Hay interpretaciones jurídicas distintas sobre un mismo caso», señala, anticipando que el conflicto podría acabar en los tribunales.
El edil insiste en que su formación defenderá su posición «donde tengamos que hacerlo», recordando que concurrieron a las elecciones en coalición electoral.
Sospechas de moción de censura
El dirigente de Primero Canarias advierte de movimientos políticos que podrían desembocar en una moción de censura en Santa Lucía de Tirajana.
En este contexto, expresa desconfianza hacia el PSOE, recordando precedentes recientes: «No podemos estar convencidos porque ya han cambiado de opinión en el pasado», afirma, en referencia a lo ocurrido en otros municipios.
Aun así, reconoce que, por el momento, el alcalde Francisco García mantiene apoyos suficientes dentro del consistorio.
Crítica a la “vieja política”
Henríquez lanza una crítica directa a lo que denomina “vieja política”, señalando la prolongada permanencia de algunos dirigentes en cargos públicos.
«Hay personas que llevan 48 años en la vida pública», apunta, cuestionando que no se dé paso a nuevas generaciones. Frente a ello, reivindica una forma distinta de hacer política, sin «mochilas ni rencillas personales».
Estrategia de Primero Canarias
El dirigente sitúa el eje de su proyecto en la construcción de una alternativa política basada en la unidad del nacionalismo.
«Estamos centrados en unir al nacionalismo», explica, convencido de que esa estrategia puede cambiar las mayorías políticas en Canarias y en numerosos ayuntamientos.
Henríquez defiende que esta vía responde a una demanda ciudadana tras «más de 20 años de egos y enfrentamientos» y sostiene que su formación no se desviará de ese objetivo pese a la presión política: «La manera de frenar a la derecha es la unión de los que pensamos igual»
Compromiso personal
En el plano personal, Henríquez asegura que su compromiso político no depende de su cargo institucional: «Si mañana me declarasen no adscrito, seguiría desarrollando mi labor política», afirma, subrayando que mantiene su actividad profesional fuera de la política.
Con esta declaración, intenta marcar distancia respecto a lo que considera una política basada en la dependencia del cargo público.
Escenario abierto
La situación política en el sur de Gran Canaria permanece abierta, con incertidumbre sobre el futuro del gobierno de Santa Lucía y la posible reconfiguración de mayorías.
Henríquez insiste en que su formación seguirá adelante con su estrategia, mientras denuncia lo que considera intentos de desestabilización por parte de sus antiguos compañeros de partido.