El presidente de la Autoridad Portuaria de Santa Cruz de Tenerife asegura que el Gobierno de Canarias trató de reducir al máximo la estancia del buque y critica la “cacería política” posterior.
El presidente de la Autoridad Portuaria de Santa Cruz de Tenerife, Pedro Suárez, describe como “muy complicada” la noche en la que se gestionó el fondeo del barco en el puerto de Granadilla y defiende que el Gobierno de Canarias estuvo “preocupado y ocupado” intentando reducir los riesgos y acortar la estancia del buque.
Una noche de tensión institucional
Pedro Suárez explica que llevaba toda la semana participando en reuniones y preparando operativos ante la llegada del barco, por lo que ya esperaba una noche especialmente complicada. Reconoce que existieron momentos de gran tensión debido a las diferencias entre el Gobierno de Canarias y el Gobierno central sobre la gestión del fondeo y el atraque: «Fue más que incómodo»
El responsable portuario señala que el Ejecutivo autonómico pidió inicialmente esperar antes de permitir determinadas operaciones hasta disponer de más información remitida por el Estado. Según relata, el fondeo había sido uno de los requisitos previamente aceptados dentro de la operativa diseñada entre las distintas administraciones.
Suárez recuerda que la Autoridad Portuaria se encontraba en una posición delicada al depender formalmente de Puertos del Estado, pero al mismo tiempo contar con un consejo de administración en el que el Gobierno de Canarias tiene un peso determinante: «Tengo un pie en el infierno y otro pie en el cielo»
El presidente portuario admite que la situación fue especialmente difícil por las presiones cruzadas entre administraciones y por la necesidad de tomar decisiones rápidas en un contexto cambiante.
Defensa de la actuación de Fernando Clavijo
Durante la entrevista, Pedro Suárez defiende expresamente la actuación del presidente del Gobierno de Canarias, Fernando Clavijo, y considera “totalmente injustas” las críticas que ha recibido tras la gestión de la crisis: «Fernando Clavijo no solo se preocupó, sino se ocupó»
Suárez afirma que Clavijo permaneció durante horas buscando soluciones para adelantar vuelos y evacuar cuanto antes a los pasajeros, con el objetivo de que el barco pudiera abandonar Canarias lo antes posible. Explica que uno de los principales problemas era la disponibilidad y capacidad de los aviones destinados a los traslados.
El presidente de la Autoridad Portuaria añade que finalmente se aceleró la salida de pasajeros ante la urgencia provocada por la evolución meteorológica y la necesidad de actuar contrarreloj.
La intervención de Marina Mercante
Pedro Suárez confirma además que la Dirección General de la Marina Mercante asumió las competencias sobre la operación apenas media hora después de que Fernando Clavijo expresara públicamente su rechazo al fondeo del barco.
El responsable portuario aclara que este tipo de intervenciones extraordinarias ya cuenta con precedentes dentro del sistema portuario español y señala que, en situaciones excepcionales, Marina Mercante puede asumir directamente tanto la competencia como la responsabilidad de las decisiones adoptadas: «No es algo extraordinario, ya hay precedentes»
Aunque reconoce que cualquier resolución administrativa puede ser recurrida judicialmente, Suárez considera que la rapidez de los acontecimientos hacía imposible paralizar las decisiones tomadas en aquel momento.
El presidente portuario concluye lamentando el clima político generado posteriormente alrededor de la crisis y sostiene que muchos de los relatos difundidos en los días siguientes “no reflejan la realidad” de lo ocurrido durante aquellas horas.