El diputado Yone Caraballo exige al Gobierno autonómico que garantice la continuidad del único hospital especializado en geriatría del archipiélago y advierte del deterioro que supondría trasladar sus servicios al Hospital Doctor José Molina Orosa.
El diputado de Nueva Canarias en el Parlamento autonómico, Yone Caraballo, expresa en El Espejo Canario su preocupación por el futuro del Hospital Insular de Lanzarote, ante la falta de garantías sobre la continuidad de su actividad como centro monográfico de geriatría. El parlamentario reclama al Servicio Canario de la Salud que aclare qué uso tendrá el edificio después de su rehabilitación y advierte de que el traslado de los servicios podría suponer la desaparición de un modelo asistencial especializado en la atención a las personas mayores.
Caraballo recuerda que la incertidumbre comenzó en noviembre de 2024, cuando los trabajadores recibieron información sobre un posible traslado por problemas estructurales del inmueble. Sin embargo, sostiene que los informes técnicos que posteriormente solicitó no apuntaban a un riesgo de derrumbe, aunque sí establecían la necesidad de adoptar medidas urgentes de adecuación y seguridad. El diputado cuestiona que no se hayan consignado recursos suficientes para ejecutar la reforma y reclama compromisos concretos sobre el futuro del centro.
El riesgo de perder un modelo asistencial
El parlamentario defiende que el hospital debe mantener su carácter monográfico y plantea incluso ampliar sus instalaciones, aprovechando las posibilidades de intervención que, según afirma, permite la protección patrimonial del edificio. «Lo que tenemos que hacer es hacer un hospital monográfico geriátrico de cuatro plantas», sostiene. Su principal preocupación es que las instalaciones terminen destinadas a una residencia en lugar de recuperar su actividad hospitalaria. «Lo que queremos es que sean claros y que digan: el Hospital Insular se va a reformar y va a ser hospital geriátrico», reclama.
Caraballo considera que trasladar la atención geriátrica al Hospital Doctor José Molina Orosa perjudicaría especialmente a los pacientes mayores más frágiles. Explica que el modelo actual permite resolver determinadas consultas, pruebas diagnósticas y tratamientos en el propio centro, mientras que su integración en un hospital general obligaría a recurrir a los servicios de urgencias para algunas actuaciones, con mayores tiempos de espera. «Eso es calidad asistencial que va a perder esa persona mayor frágil», advierte.
Críticas a la gestión sanitaria y apoyo a las movilizaciones
El diputado también critica la gestión del Servicio Canario de la Salud, especialmente la falta de sustituciones y la precariedad de determinados contratos temporales. Denuncia que algunas bajas prolongadas se cubren mediante contrataciones de apenas quince días, una práctica que, a su juicio, perjudica tanto a los profesionales como a los pacientes. Cuestiona que se invoque la falta de recursos económicos cuando, según señala, el presupuesto sanitario alcanza los 4.800 millones de euros.
Caraballo expresa asimismo su respaldo a las reivindicaciones de los médicos ante la convocatoria de huelga y considera necesario mejorar las condiciones laborales, los descansos y la organización de las guardias. Extiende su preocupación a los profesionales de enfermería, técnicos y trabajadores del transporte sanitario, y reclama que el incremento de los recursos presupuestarios se traduzca en mejoras efectivas de la atención sanitaria en Canarias.