Manuel Domínguez reclama elecciones democráticas en Venezuela y cuestiona el papel de Sánchez

Manuel Domínguez | Foto: Parlamento de Canarias

Manuel Domínguez | Foto: Parlamento de Canarias

El vicepresidente del Gobierno canario y presidente del PP de las islas reconoce que la situación que atraviesa el país sudamericano resulta especialmente dolorosa tanto desde una perspectiva personal como institucional.

La evolución política de Venezuela sigue generando inquietud en el Gobierno de Canarias, especialmente por su impacto en la amplia comunidad canaria y venezolana vinculada al Archipiélago. El vicepresidente del Ejecutivo autonómico y líder del Partido Popular en las Islas, Manuel Domínguez, expresa su preocupación por la continuidad del régimen de Nicolás Maduro y defiende la necesidad de abrir un proceso democrático que permita al pueblo venezolano decidir libremente su futuro.

Preocupación por los canarios y los venezolanos

Domínguez reconoce que la situación que atraviesa el país sudamericano resulta especialmente dolorosa tanto desde una perspectiva personal como institucional. El vicepresidente subrayó que, tras años de deriva autoritaria, Venezuela vive un escenario de incertidumbre que obliga a centrar la atención en la protección y el apoyo a los canarios residentes allí, así como a los venezolanos que viven en Canarias: «La atención y la ayuda directa es lo que nos tiene que guiar en este momento», señaló.

Una oportunidad democrática frustrada

El vicepresidente considera que los acontecimientos recientes han vuelto a frustrar una oportunidad para avanzar hacia elecciones democráticas. A su juicio, en los últimos comicios el presidente venezolano no obtuvo el respaldo mayoritario de la ciudadanía, pero el resultado no se tradujo en un cambio político efectivo: «Se le robó al pueblo venezolano el derecho a elegir quién quiere que gestione su país», afirma Domínguez, quien califica este tipo de situaciones como propias de «dictaduras extremas».

Críticas al Gobierno de España

Domínguez es especialmente crítico con el papel que el presidente del Gobierno de España, Pedro Sánchez, ha insinuado asumir como posible mediador en el conflicto venezolano. El vicepresidente canario cuestiona su credibilidad para ejercer ese rol y recuerda vínculos pasados con el chavismo: «Da la impresión de que es un árbitro ya comprado antes de que empiece el partido», sostiene, antes de añadir que el jefe del Ejecutivo estatal debería centrarse primero en resolver los problemas internos de España.

Deseo de un cambio real

Pese al tono crítico, Domínguez expresa su esperanza de que la actual situación desemboque finalmente en un proceso democrático que devuelva la estabilidad a Venezuela. En su opinión, mantener las mismas estructuras de poder difícilmente conducirá a resultados distintos: «Cuando se mantiene el régimen, no creo que con lo mismo se obtengan resultados diferentes», concluye.