Eric Álvarez denuncia que el Servicio Canario de la Salud no mantiene contactos formales con los sindicatos desde el 11 de septiembre y asegura que el conflicto podría resolverse con una inversión de unos 100 millones de euros.
El presidente del Sindicato de Médicos de Las Palmas, Eric Álvarez, advierte de que la huelga convocada para el próximo 16 de octubre sigue adelante ante la ausencia de avances en las negociaciones con el Servicio Canario de la Salud (SCS). En declaraciones a El Espejo Canario, asegura que los representantes sindicales no han recibido ninguna comunicación formal para retomar las conversaciones desde el pasado 11 de septiembre, salvo una convocatoria de reunión que coincidía con la rueda de prensa en la que anunciaron el paro.
Álvarez cuestiona que la dirección del SCS insista públicamente en su disposición al diálogo mientras, según denuncia, no se producen contactos efectivos. Explica que los sindicatos comunicaron inmediatamente su disponibilidad para reunirse después de aquella rueda de prensa, incluso fuera del horario habitual, con el propósito de evitar una huelga que podría tener consecuencias importantes para los pacientes. «Nosotros somos los primeros que queremos evitarlo», afirma.
Una diferencia de 50 millones de euros
El representante sindical cifra en aproximadamente 100 millones de euros el coste de las medidas necesarias para resolver el conflicto. Explica que los propios sindicatos han tenido que realizar los cálculos porque, según sostiene, la Administración no les ha facilitado información suficiente sobre los recursos económicos disponibles. La cantidad contrasta con los 150 millones que, según la información trasladada al programa desde el Gobierno de Canarias, estarían disponibles para afrontar las reivindicaciones.
Álvarez señala que esa diferencia no debería impedir un acuerdo y asegura que los sindicatos están dispuestos a negociar la aplicación de las medidas de forma escalonada. Ante la falta de interlocución, anuncia que el siguiente paso podría ser solicitar directamente la intervención del presidente del Gobierno de Canarias, Fernando Clavijo, si la dirección del Servicio Canario de la Salud no consigue desbloquear las conversaciones.
Preocupación por las consecuencias para los pacientes
El presidente sindical reconoce que una huelga médica agravaría las dificultades que ya soporta el sistema sanitario. Como ejemplo, relata que su propia madre ha tenido que esperar dos años para someterse a una resonancia magnética. «Yo además de médico soy también paciente. Mi madre también es paciente», recuerda para subrayar que los profesionales conocen las consecuencias que el conflicto puede tener sobre la ciudadanía.
Álvarez insiste en que existe plena disposición sindical para negociar y evitar el paro. Asegura que revisa diariamente los canales oficiales de comunicación sin recibir nuevas propuestas de reunión y responsabiliza al Servicio Canario de la Salud de que no se haya alcanzado todavía un acuerdo. «Toda la carne en el asador está en manos del Servicio Canario de la Salud», concluye.