➤ «Tenemos que cuidar un territorio frágil antes de consumir suelo» ➤ «No podemos perder nuestra identidad como pueblo» ➤ «El beneficio de las renovables debe notarse en el bolsillo de la ciudadanía»
La presidenta del Cabildo de Fuerteventura, Lola García, advierte de los límites del crecimiento de la isla y reclama planificación en ámbitos clave como la energía, el territorio y las infraestructuras, al tiempo que cuestiona decisiones del Gobierno de Canarias en materia de renovables.
Energías renovables y conflicto competencial
García afirma que el Cabildo mantiene una posición clara frente a la implantación de energías renovables sin planificación territorial. «Nosotros estamos haciendo la planificación que le corresponde al cabildo, déjennos tiempo para establecer criterios coherentes», dice.
La presidenta explica que la institución insular trabaja en un plan territorial específico para ordenar la implantación de estas infraestructuras, frente al uso generalizado del mecanismo excepcional en la legislatura pasada. «Se estaba utilizando como si fuera de forma ordinaria», señala.
Además, revela que el Cabildo ha recurrido judicialmente parte de esas autorizaciones: «De casi una treintena hemos recurrido once y estamos en los tribunales».
Prioridad: autoconsumo y protección del territorio
García insiste en que el modelo energético debe priorizar el autoconsumo y no la ocupación del suelo. «Tenemos que utilizar las cubiertas antes de consumir territorio», afirma, en referencia a viviendas, pymes y sector primario.
En este sentido, subraya que el objetivo es que el ahorro energético llegue directamente a la población: «El beneficio de las energías renovables no lo pueden tener las multinacionales, tiene que notarse en el bolsillo de los vecinos».
La presidenta recuerda que Fuerteventura es un territorio «frágil» y vincula la protección del paisaje con la sostenibilidad económica de la isla.
Críticas al Gobierno de Canarias
La dirigente insular cuestiona que el Ejecutivo autonómico impulse zonas de aceleración de renovables sin respetar la planificación insular. «No nos vale que se impongan zonas que luego no coincidan con nuestra planificación», afirma.
Según explica, el Cabildo ha trasladado reiteradamente esta preocupación en reuniones institucionales. «Nos estamos gastando un dinero importante en una planificación con participación ciudadana y no se pueden saltar esos procedimientos», añade.
Crecimiento poblacional y presión sobre servicios
Uno de los ejes centrales de su discurso es el crecimiento demográfico. García advierte de que la isla no puede seguir aumentando su población al ritmo actual. «Tenemos que mejorar primero la calidad de vida de quienes ya vivimos aquí», dice.
La presidenta enumera déficits en infraestructuras sanitarias, educativas, hidráulicas y viarias, y alerta de que las administraciones «van siempre por detrás de las necesidades reales».
En este contexto, plantea la necesidad de buscar «encajes jurídicos» que permitan limitar el crecimiento, incluyendo restricciones a la compra de vivienda por extranjeros o limitaciones urbanísticas en zonas de riesgo.
Vivienda y ordenación del territorio
García pone como ejemplo la construcción en zonas inundables y reclama mayor rigor en la planificación. «No se puede construir en zonas de riesgo de inundación», afirma, recordando que ya existen delimitaciones técnicas que deberían aplicarse.
Asimismo, insiste en la necesidad de coordinar esfuerzos entre administraciones para ordenar el territorio y garantizar la seguridad de la población.
Identidad y cohesión social
Más allá de lo material, la presidenta introduce una preocupación de carácter social y cultural: la pérdida de identidad. «Un territorio no puede perder su esencia», dice.
García reconoce la aportación de la población llegada de fuera, pero advierte de los riesgos de un crecimiento desordenado. «Lo que nos define como majoreros no lo podemos perder», afirma.
Escenario abierto
La presidenta concluye que el reto de Fuerteventura pasa por equilibrar desarrollo y sostenibilidad, con una planificación rigurosa y consensuada.
«Tenemos que ir de la mano y buscar soluciones jurídicas que nos permitan contener el crecimiento», señala, insistiendo en que la prioridad es garantizar el bienestar de la población actual sin comprometer el futuro de la isla.