La presidenta de la asociación Guanarteme se mueve denuncia que el Ayuntamiento impulsa expropiaciones innecesarias para prolongar un paseo litoral y convoca una concentración vecinal el domingo 25 de enero contra la pérdida de viviendas y memoria del barrio.
Lidia Cruz, presidenta de la asociación Guanarteme se mueve, alerta de una nueva expropiación forzosa en el barrio de Guanarteme, en Las Palmas de Gran Canaria, vinculada a la prolongación de un paseo entre la plazoleta América y la playa de Las Canteras. En su intervención en El Espejo Canario, Cruz sostiene que se trata de un nuevo episodio de un proceso de gentrificación «planificado y sostenido en el tiempo», que está expulsando a vecinos históricos y diluyendo la identidad del barrio.
Un paseo que justifica la expropiación
Según explica Cruz, la expropiación responde a la intención municipal de prolongar el paseo por el antiguo cauce de un barranco que fue desviado para permitir la construcción de un edificio de once plantas, muy por encima de la altura tradicional de Guanarteme. «En lugar de retranquear el edificio hacia atrás, se avanzó hacia delante para ganar más edificabilidad y más aparcamientos subterráneos», afirma.
La presidenta de la asociación advierte de que la misma lógica se pretende aplicar ahora en otra manzana del barrio, donde una vivienda volvería a verse afectada. «Siempre nos preguntamos por qué se llega a la expropiación y no se buscan alternativas que eviten echar a la gente de sus casas», señala.
Falta de diálogo con el vecindario
Cruz denuncia que el Ayuntamiento actúa sin diálogo con las asociaciones vecinales. «No hablan con nosotros, hacen y deshacen», asegura, y extiende esta crítica a otros barrios de la ciudad donde, a su juicio, se repite el mismo patrón urbanístico.
Recuerda que estos proyectos se amparan en el Plan General de Ordenación Urbana, pese a que el contexto de movilidad ha cambiado radicalmente. «Ya no existe la necesidad de grandes ejes como Mesa y López para conectar el puerto con el norte, porque esa función la cumple el túnel Julio Luengo», afirma.
Alternativas ignoradas y memoria del barrio
Desde Guanarteme se mueve, plantean soluciones que evitarían las expropiaciones. Entre ellas, desviar el paseo por calles ya existentes que conectan con la zona peatonal o mantener el cauce del barranco como elemento histórico. «Las ciudades se han construido alrededor de los barrancos, forman parte de su memoria», sostiene Cruz, que lamenta que ahora se tapen o desaparezcan estos elementos, como ya ocurrió en Vegueta.
A su juicio, el objetivo final es «quitar la identidad de Guanarteme» y transformar el barrio en un espacio despersonalizado, orientado a la especulación inmobiliaria y al turismo, en detrimento de quienes lo han habitado durante generaciones.
Concentración vecinal el 25 de enero
Ante esta situación, la asociación ha convocado una concentración vecinal el domingo 25 de enero, a las 11.30 horas, en la zona de la calle Castillejo, entre Castillejo y Vergara, junto al edificio levantado sobre el antiguo cauce del barranco. Cruz hace un llamamiento a la participación ciudadana para frenar lo que considera «un urbanismo sin cabeza».
«No estamos en contra de mejorar el barrio —concluye—, pero sí de que se haga a costa de expulsar a los vecinos y borrar nuestra historia».