Sergio de la Fe sostiene que suspender las clases durante los episodios de calor no resuelve el problema y reclama inversiones estructurales para adaptar unas aulas que, en muchos casos, ocupan edificios de varias décadas de antigüedad.
El vocal de la Federación de AMPAs de Gran Canaria FAPA Galdós y representante de las familias de la escuela pública en el Consejo Escolar de Canarias, Sergio de la Fe Melián, denuncia que las altas temperaturas están provocando situaciones difíciles para alumnado y docentes y asegura que una iniciativa de las familias reunió unas 2.000 firmas en menos de doce horas para reclamar «aulas dignas y aclimatadas».
De la Fe critica el protocolo aplicado ante los episodios de calor y considera que enviar al alumnado a casa traslada el problema a las familias. Recuerda que muchos hogares tampoco están preparados para soportar altas temperaturas y que existen además importantes diferencias en el acceso a espacios adecuados de estudio, ordenadores o conexión a Internet.
Más inversión educativa
El representante de las familias sostiene que «suspender las clases no es la solución» y defiende que la respuesta debe pasar por invertir en la adaptación de los centros. Recuerda que una parte importante de los edificios educativos tiene más de 40 años y no fue concebida para afrontar episodios prolongados de calor.
De la Fe reclama que se alcance la inversión mínima del 5 % del Producto Interior Bruto en educación y atribuye buena parte de las deficiencias actuales a la falta de financiación y a problemas de ejecución y gestión presupuestaria. Considera que esa insuficiencia termina trasladándose directamente al estado de las infraestructuras.
También cuestiona que se atribuya parte de la responsabilidad sobre la climatización a los equipos directivos o a los ayuntamientos. Señala que estos últimos tienen competencias de mantenimiento y afirma que los centros educativos trabajan con recursos insuficientes para afrontar actuaciones de mayor alcance.
Las familias asumen gastos
El portavoz denuncia además que las propias familias están terminando por sufragar elementos básicos para combatir el calor. «Estamos poniendo los ventiladores y las fuentes de agua», afirma, además de otros materiales que ya aportan habitualmente a los centros.
De la Fe insiste en que la raíz del problema está en la falta de financiación y reclama al Gobierno de Canarias y a la Consejería de Educación una planificación estable que permita adaptar progresivamente los colegios e institutos a unas condiciones climáticas cada vez más exigentes.