La reposición de viviendas en Las Rehoyas-Arapiles se estanca y los vecinos siguen «sin respuestas claras»

El Ayuntamiento finaliza la construcción del primer edificio del Plan de Reposición de Las Rehoyas con 148 viviendas | Foto: Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria

El Ayuntamiento finaliza la construcción del primer edificio del Plan de Reposición de Las Rehoyas con 148 viviendas | Foto: Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria

La excoordinadora de la plataforma vecinal, Pino Sánchez, denuncia retrasos de más de tres años en la reposición de viviendas y advierte del cansancio y la incertidumbre que viven las familias.

La excoordinadora de la plataforma vecinal Las Rehoyas-Arapiles, Pino Sánchez, explica que la organización dejó de funcionar entre 2019 y 2020, coincidiendo con su retirada por motivos de salud y la ausencia de continuidad por parte del resto de integrantes. Según relata, la desaparición de la plataforma no paralizó oficialmente el proceso, pero sí eliminó el seguimiento constante que se hacía con concejales, técnicos y responsables municipales.

Sánchez señala que, desde entonces, la información ha sido fragmentaria y poco clara, con intentos reiterados de contacto que no obtenían respuesta hasta fechas recientes, cuando recibió una explicación parcial que, afirma, no despeja la incertidumbre.

Retrasos acumulados y obras paralizadas

El plan de reposición de viviendas afecta a 2.558 hogares, aunque en esta primera fase el foco está puesto en las 148 viviendas iniciales que aún no se han entregado. Pino Sánchez subraya que el retraso ya supera los tres años y teme que, al ritmo actual, el proceso se prolongue durante décadas.

Asegura que dentro de la llamada fase cero se incluyen tanto el edificio del Parque como el de las 152 viviendas del Doctor Chiscano, pero denuncia que estas últimas ni siquiera han pasado de los cimientos. «La obra está parada, todo está parado», afirma, al tiempo que advierte de que esta situación bloquea cualquier alternativa real para las familias afectadas.

Decisiones forzadas y falta de alternativas

Como vecina directamente afectada, Sánchez relata que se vio obligada a aceptar una vivienda en el edificio del Parque, pese a preferir el de Doctor Chiscano, ante la falta de opciones. Explica que en su bloque solo dos familias podrán ir al Parque, mientras que el resto espera por unas viviendas en Chiscano que no avanzan, lo que deja a muchos vecinos atrapados en edificios deteriorados y sin posibilidad de traslado.

La excoordinadora recuerda que existían terrenos municipales destinados a ofrecer soluciones provisionales o alternativas, pero denuncia que esos suelos se han utilizado para otros proyectos de vivienda protegida en régimen de alquiler, cerrando así cualquier vía de salida para quienes esperan la reposición.

Cansancio vecinal y llamada a una decisión política

Sánchez admite sentirse cansada tras años de incertidumbre y retrasos continuados. Considera que, sin una decisión firme por parte de las administraciones, especialmente del Ayuntamiento, la reposición no avanzará. «Esto solo se desbloqueará si alguien da un golpe en la mesa», sostiene, al tiempo que alerta del deterioro progresivo de los edificios y de las condiciones de vida de los vecinos.

Pese a sus problemas de salud, continúa pendiente del proceso y reclama una respuesta clara, con plazos definidos y soluciones reales, para las familias de Las Rehoyas-Arapiles que siguen esperando una vivienda digna.