El presidente del comité de empresa de Titsa advierte de que la falta de planificación, de flota y de personal está provocando un aumento del estrés laboral y del absentismo, con servicios saturados y viajeros que no pueden ser atendidos.
El presidente del comité de empresa de Titsa advierte de que la falta de planificación, de flota y de personal está provocando un aumento del estrés laboral y del absentismo, con servicios saturados y viajeros que no pueden ser atendidos.
Yeray González, presidente del comité de empresa de Titsa y portavoz de Unión Sindical Obrera Canarias (USO), alerta de la grave situación que vive el transporte público por carretera en Tenerife tras la implantación de la gratuidad de las guaguas. Según explica en El Espejo Canario, el sistema ha visto duplicarse el número de pasajeros sin que se hayan reforzado de forma suficiente los medios materiales y humanos para atender esa demanda.
Guaguas saturadas y jornadas «insoportables»
González describe un escenario cotidiano de vehículos «a reventar» en casi todas las expediciones, con paradas en las que ya no es posible recoger más viajeros. Esta situación, afirma, genera una presión constante sobre los conductores, que trabajan en un entorno de estrés y ansiedad permanentes. «La carga del sistema está cayendo toda sobre el conductor y es insostenible», asegura.
El portavoz sindical subraya que el incremento del pasaje es muy superior al aumento de expediciones anunciado por las administraciones. Titsa ha pasado, señala, de transportar unos 40 millones de viajeros a cerca de 87 millones en apenas dos años, lo que ha transformado por completo la dinámica del servicio.
Falta de previsión y déficit de recursos
Para González, el principal error fue implantar la gratuidad sin una planificación previa adecuada. «No se tuvo en cuenta qué necesidades íbamos a tener para cubrir la demanda», explica. El resultado es que los conductores realizan hoy todas las paradas, con tiempos de viaje más largos y continuas situaciones de tensión con usuarios que no pueden acceder al vehículo o llegan tarde a su destino.
A ello se suma un déficit estructural de flota y de personal. Aunque se han anunciado incorporaciones, González aclara que no todas corresponden a conductores y que el refuerzo es claramente insuficiente para absorber el crecimiento del servicio.
Absentismo y trabajo en días de descanso
La presión diaria está teniendo consecuencias directas en la salud laboral. El presidente del comité de empresa cifra en torno al 12% el absentismo en la plantilla, frente al 7 u 8% de años anteriores. Para garantizar los servicios, muchos conductores se ven obligados a trabajar en sus días de descanso, incrementando aún más la carga física y psicológica.
«No es que aumente la jornada, es que se trabaja cuando debería descansarse», resume González, que advierte de un círculo vicioso difícil de romper si no se toman medidas urgentes.
El caso del servicio urbano de Santa Cruz
Uno de los puntos más críticos es el transporte urbano de Santa Cruz de Tenerife. González denuncia que el Ayuntamiento lleva años sin invertir en la renovación de la flota, con vehículos de más de 25 años en servicio y suspensiones frecuentes de expediciones. Para poder cubrir mínimamente la demanda, se están utilizando guaguas del servicio interurbano cedidas por el Cabildo, una solución que considera insostenible.
El dirigente sindical afirma que en 2026 no llegará ninguna guagua nueva al servicio urbano y que, aun iniciándose ahora los trámites, los plazos de fabricación retrasarían cualquier mejora al menos un año.
Estrés añadido y conflicto con los usuarios
La saturación del sistema se ve agravada por los dispositivos de control del tiempo de viaje que llevan los vehículos. González explica que los conductores trabajan con indicadores que señalan los retrasos en tiempo real, lo que incrementa la presión en rutas ya colapsadas. «Es un suma y sigue de estrés», señala, mientras los conductores asumen también el malestar de los pasajeros.
Pese a ello, recalca que los profesionales comprenden la frustración de los usuarios y trasladan de forma constante los problemas a la empresa y a las administraciones, sin obtener respuestas a corto plazo.
Carriles bus sin prioridad real
González critica además la falta de una apuesta firme por la prioridad del transporte público en Santa Cruz. Denuncia que muchos carriles bus no se respetan y funcionan como un carril más, sin separadores ni control efectivo. «No hay prioridad de paso ni facilidades para que el vehículo llegue en hora», afirma.
«Escuchar a quienes sostienen el servicio»
Para el portavoz de USO Canarias, la solución pasa por escuchar a los conductores y a sus representantes sindicales, que son quienes conocen de primera mano los problemas del sistema. «Si los conductores van bien, el pasaje va bien», concluye, reclamando inversiones reales en flota, personal e infraestructuras que permitan que la gratuidad del transporte público sea sostenible y no recaiga, una vez más, sobre quienes están al volante.