Julio Cuenca denuncia una operación especulativa en el proyecto de Chira-Soria

El arqueólogo afirma que ha sufrido represalias de Antonio Morales por su posición contraria a la infraestructura energética.

El arqueólogo Julio Cuenca denuncia una operación especulativa en el proyecto de la central eléctrica de Chira-Soria que, a su juicio, motiva el empecinamiento del presidente del Cabildo, Antonio Morales, en no replantear la obra.

Señala que son muchos los expertos que se han posicionado respecto a que el futuro de Canarias no pasa por infraestructuras de esas características, sino por la profundización en las energías fotovoltaicas. Los propios científicos, señala el arqueólogo, han dicho que Chira-Soria va a quedar obsoleta desde la inauguración.  Por ese motivo, un grupo de personas, entre los que se encontraba Cuenca, plantearon a Morales que paralizara cautelarmente el proyecto y lo sometiera a la consideración de un panel de expertos. En vista de que no recibían respuesta del presidente del Cabildo, hicieron pública su postura “y eso es lo que no me perdonó”.

La ecoisla y la especulación

“¿De qué ecoisla está hablando cuando lo que plantea es una hidroeléctrica y un tren que son demoledores?”, se pregunta Julio Cuenca, que considera que detrás de la infraestructura energética hay “un negocio impresionante montado” que aportará 5.000 millones a Red Eléctrica así como beneficios a otros promotores de operaciones urbanísticas. Afirma que en ningún lugar de Europa se permitiría una obra así sin someterla a la consideración de la ciudadanía.

Represalias y exclusión de Risco Caído

Cuenca señala que su exclusión del proyecto de Risco Caído obedece a una represalia por su posición contraria a Chira-Soria, aunque en este tiempo haya preferido mantener un “silencio total”: “Me sacaron del Risco Caído de una manera torticera, se habló de una fundación, donde íbamos a entrar a trabajar los profesionales, y ya estábamos estudiando los estatutos. Pero, de la noche a la mañana, sale Morales diciendo que va a crear un instituto donde solo pueden trabajar los funcionarios del Cabildo”. Asegura que Morales “no ha tenido ni la delicadeza” de agradecer el trabajo: “De la noche a la mañana me ha convertido en un enemigo de la institución”.

Miedo y clientelismo

Considera que, en Gran Canaria, “hay mucho miedo a perder los puestos de trabajo y las prebendas” que dependen del Cabildo, pues, a su juicio, “se ha creado una red de clientelismo como nunca se había visto antes aquí. Esto es lo que está sucediendo y esto no se puede permitir. Y después se le llena la boca hablando de un gobierno progresista de izquierdas”.