Juan Avello: «Los jueces están para aplicar la ley, no para hacer política social»

Juan Avello toma posesión como presidente del TSJC | Foto: CGPJ

Juan Avello toma posesión como presidente del TSJC | Foto: CGPJ

➤ «Me parece un poco irresponsable que desde los poderes públicos se hagan algunas manifestaciones» ➤ «Canarias es la comunidad autónoma donde los jueces resuelven más litigios» ➤ «Los jueces de Canarias trabajan más que los de otras zonas de España y, además, trabajan mejor»

El presidente del Tribunal Superior de Justicia de Canarias (TSJC), Juan Avello, defiende la independencia de los jueces frente a las disputas políticas y advierte de que las manifestaciones de responsables públicos sobre procedimientos judiciales pueden terminar generando desconfianza entre los ciudadanos. «Los poderes públicos tienen que ser especialmente cuidadosos en estas manifestaciones, porque generalizar genera desconfianza en los ciudadanos», afirma.

Avello se refiere, entre otros asuntos, a las declaraciones realizadas desde el Gobierno sobre el procedimiento que afecta a Begoña Gómez. Sostiene que, como cualquier ciudadano, «tiene todos los derechos procesales y los derechos reconocidos» y recuerda que su defensa ha podido presentar alegaciones y recursos, algunos de los cuales fueron estimados y otros no. «Es el normal funcionamiento del Estado de derecho», señala.

Independencia frente a la política

El presidente del TSJC considera que las resoluciones judiciales están abiertas a la crítica, pero entiende que esta debe sustentarse en argumentos jurídicos. «A mí lo que me parece un poco irresponsable es que desde los poderes públicos se hagan este tipo de manifestaciones», afirma. A su juicio, trasladar la idea de que un tribunal actúa de manera diferente dependiendo de la persona investigada perjudica la confianza en la Justicia.

Avello también defiende que sean los propios jueces quienes elijan directamente a los integrantes del Consejo General del Poder Judicial. Recuerda que es una reclamación de las asociaciones judiciales y sostiene que ese sistema evitaría «esa posible visión partidista» del órgano de gobierno de los jueces. Respecto al Tribunal Constitucional, subraya que «no forma parte del Poder Judicial» y lo define como un órgano encargado de interpretar la Constitución.

Frente a la exposición mediática de determinados procedimientos, reivindica el trabajo cotidiano de los tribunales. «Todos los días se levantan decenas de miles de jueces que van a sus despachos, que hacen un trabajo sordo, del que nadie sabe nada», explica. Añade que los magistrados que aparecen constantemente en los medios lo hacen «muy a su pesar» porque reciben los asuntos de acuerdo con las normas de reparto y no porque hayan decidido intervenir en ellos.

Una Justicia canaria con elevada carga de trabajo

Avello reconoce que la sociedad española está «algo enfrentada, polarizada», pero rechaza que esa situación pueda atribuirse a los jueces. En Canarias, añade, la situación de los órganos judiciales está marcada además por una litigiosidad especialmente elevada. «Es la zona de España o la comunidad autónoma de mayor índice de litigiosidad», señala.

Sin embargo, destaca que Canarias es también «la comunidad autónoma donde los jueces resuelven más litigios» y asegura que presenta un índice de resolución superior al del resto del territorio nacional. A ello suma otro dato: afirma que las Islas cuentan con «el mayor índice de sentencias confirmadas en segunda instancia». «Trabajan más que los de otras zonas de España y, además, trabajan mejor», resume.

El presidente del TSJC señala asimismo las dificultades derivadas de la fragmentación territorial y la doble insularidad. Su despacho se encuentra en Las Palmas de Gran Canaria, aunque acude semanalmente a Tenerife y pretende conocer antes de final de año todos los partidos judiciales del Archipiélago. Presta especial atención a las islas no capitalinas, donde, explica, los jueces afrontan problemas diferentes a los existentes en Gran Canaria y Tenerife.

«Merece la pena invertir en Justicia»

Avello sostiene que la Administración de Justicia ha experimentado mejoras importantes, aunque admite que tradicionalmente ha sido «un poco la línea olvidada de los poderes ejecutivos y legislativos». Considera también que los propios jueces han tenido dificultades para explicar a la sociedad el trabajo que realizan y defiende que el presidente del TSJC ejerza como «altavoz» de los profesionales de la Justicia.

«Nos corresponde a nosotros convencer también a los responsables públicos de que merece la pena invertir en Justicia», afirma. Vincula el buen funcionamiento de los tribunales con la seguridad jurídica y la actividad económica y recuerda que una Justicia eficaz beneficia al conjunto del país. Confía en que los poderes públicos continúen incrementando las inversiones, creando juzgados y dotándolos de las infraestructuras necesarias.

Aplicar la ley ante los casos más difíciles

Preguntado por los desalojos de personas vulnerables y por el conflicto entre el derecho a la vivienda y el derecho de propiedad, Avello insiste en que el juez debe resolver conforme a la legislación vigente. Advierte de que cada procedimiento puede esconder situaciones muy diferentes y recuerda que también puede ocurrir que el propietario sea una persona vulnerable que necesite recuperar el inmueble.

El presidente del TSJC reconoce que los magistrados afrontan en ocasiones «dilemas morales», pero considera que precisamente por eso deben atenerse al principio de legalidad. «Yo creo que lo más justo para todos es que el juez única y exclusivamente se atienda al principio de ley, al principio de legalidad y al Estado de derecho», afirma. «Los jueces están para aplicar la ley, no para hacer política social».

Avello apuesta finalmente por una Justicia más abierta a la ciudadanía. «Creo que tiene que estar la institución abierta, la sociedad abierta», señala, y considera que una de sus responsabilidades como presidente del TSJC consiste en trasladar a los ciudadanos el mensaje del Poder Judicial y explicar el trabajo que realizan diariamente jueces y tribunales.