José Socas: «Es triste que se diga que empresarios canarios vamos a potenciar un puerto africano»

José Socas en los estudios de El Espejo Canario

José Socas en los estudios de El Espejo Canario

El presidente de Fedeport responde al artículo publicado por Antonio Morales en el que se sugiere que el impulso al puerto de Dajla forma parte de una estrategia para arrinconar a Canarias.

El presidente de Fedeport, José Socas, analiza la situación actual del Puerto de Las Palmas, que califica como positiva tras un 2025 especialmente favorable, aunque advierte de riesgos estructurales derivados de la normativa europea sobre emisiones y rechaza de forma tajante las acusaciones de deslealtad empresarial vinculadas al puerto marroquí de Dajla. 

El máximo representante de la Federación Canaria de Empresas Portuarias afirma que el sector portuario atraviesa una etapa de estabilidad y buena salud empresarial. «Hemos tenido un año 2025 muy bueno, fruto del trabajo de crecimiento de las empresas y también de un contexto internacional que, en determinados momentos, nos ha beneficiado», explica. No obstante, matiza que 2026 podría situarse en cifras más normalizadas si se reducen los conflictos internacionales que han incrementado tráficos en los últimos tiempos.

Rechazo a las acusaciones sobre Dajla

Socas responde con al artículo publicado por el presidente del Cabildo de Gran Canaria, Antonio Morales, en el que se sugiere que el impulso al puerto de Dajla forma parte de una estrategia para arrinconar a Canarias. El presidente de Fedeport niega cualquier operación empresarial de ese tipo y califica esas afirmaciones de «una gran mentira».

«Es una tristeza muy grande que se diga que empresarios canarios vamos a potenciar un puerto africano en contra de nuestros propios intereses», señala, recordando que en su caso representa a una cuarta generación vinculada al Puerto de Las Palmas. Según explica, la visita a Dajla se limitó a una misión comercial para conocer de primera mano un proyecto que, con capital extranjero, podría convertirse en un competidor directo. «No podemos mirar hacia otro lado y no ver qué se cuece a una hora y media de nuestras aguas», añade.

Empresarios y política

Para Socas, se ha producido una confusión interesada entre los planos político y empresarial. «Los empresarios buscamos objetivos distintos a los políticos», afirma, lamentando que se haya cuestionado la lealtad del tejido empresarial canario. En este sentido, considera que el presidente del Cabildo podría haber contactado directamente con Fedeport para informarse antes de realizar esas declaraciones.

Pese a la polémica, Socas concluye reiterando el compromiso del sector con el futuro del Puerto de Las Palmas. «Los canarios vamos a seguir luchando y peleando por nuestro puerto», asegura, convencido de que la defensa de su competitividad pasa por decisiones políticas que tengan en cuenta la singularidad del Archipiélago y su posición estratégica en el Atlántico.

La amenaza de las tasas de emisiones

Uno de los principales motivos de preocupación para Fedeport es la aplicación del sistema europeo de comercio de emisiones (ETS) al transporte marítimo. Socas advierte de que esta medida tendrá un impacto directo en Canarias como región ultraperiférica. «Las navieras repercutirán esas tasas en los fletes y, al final, el importador las trasladará al precio final del producto», sostiene, alertando de un encarecimiento del coste de la vida para la población canaria.

El presidente de Fedeport considera que Europa está actuando de forma unilateral y sin tener en cuenta la competencia con puertos no comunitarios. «No competimos solo con puertos europeos, competimos sobre todo con puertos africanos que no van a tener esas tasas y que están siendo potenciados», subraya, insistiendo en que el sector lleva dos años reclamando que Canarias sea considerada una excepción en este régimen.

Estabilidad laboral y crecimiento moderado

Socas valora especialmente la autorización para incorporar un centenar de nuevos trabajadores en el sector de la estiba, un hecho que no se producía desde hace más de una década. A su juicio, este paso refleja la estabilidad social alcanzada en una actividad clave para el puerto. «Atrás quedaron etapas más conflictivas y eso da estabilidad al conjunto del sector portuario. Que la estiba crezca implica empleo, cualificación y demuestra que el puerto ha alcanzado una madurez suficiente para una incorporación moderada y con sentido», afirma.