Germán Carlos Suárez: «Marruecos no es una amenaza para Canarias, sino una oportunidad si sabemos cooperar»

Empresas canarias y de Souss Massa celebran cerca de 60 reuniones B2B para impulsar oportunidades en sectores clave | Foto: Gobierno de Canarias

Empresas canarias y de Souss Massa celebran cerca de 60 reuniones B2B para impulsar oportunidades en sectores clave | Foto: Gobierno de Canarias

El presidente de Astican defiende el valor estratégico del viaje institucional y empresarial a Agadir y subraya que el desarrollo marroquí abre opciones reales de colaboración.

El presidente de Astican, Germán Carlos Suárez, valora de forma muy positiva la participación de la delegación canaria institucional, empresarial y científica en el reciente viaje a Agadir. A su juicio, la experiencia ha permitido constatar de primera mano el fuerte crecimiento que está experimentando Marruecos, especialmente en infraestructuras portuarias, viarias y urbanas, fruto de una inversión sostenida y planificada. Suárez reconoce haberse sorprendido por la magnitud de los avances y defiende la importancia de «ir a la fuente» y no basar las decisiones en percepciones indirectas o discursos interesados.

El puerto de Agadir y la pesca como actividad estratégica

Durante la visita, la delegación pudo conocer la evolución del puerto de Agadir, que ha crecido de forma notable respecto a etapas anteriores y que está claramente orientado a una actividad clave para el país: la pesca. Suárez explica que Marruecos apuesta por un modelo de «pesca cautiva», en el que la actividad extractiva y sus servicios auxiliares se desarrollan en origen, algo que considera lógico y comparable a procesos vividos en otras regiones con fuerte tradición pesquera. En ese contexto, entiende que no se trata de una amenaza directa para Canarias, sino de una evolución natural de un mercado que se encuentra en una fase distinta.

Competencia, sí; amenaza, no

El presidente de Astican diferencia con claridad entre competencia y amenaza. Reconoce que Marruecos será un competidor en determinados ámbitos, pero descarta que su desarrollo suponga un perjuicio estructural para los puertos canarios. Recuerda que el Puerto de Las Palmas ha sabido reinventarse con el paso del tiempo, diversificando su actividad hacia áreas de mayor especialización, como la reparación naval avanzada o el sector náutico de recreo, y sitúa a Canarias «30 o 40 años por delante» en términos de madurez portuaria y de mercado.

Relaciones empresariales de igual a igual

Uno de los mensajes más claros de Suárez es la normalidad y el respeto que, según su experiencia, presiden las relaciones entre empresarios canarios y marroquíes. Rechaza cualquier idea de sometimiento o de actitudes altivas y describe un clima de negociación basado en el trato directo, la confianza y el interés mutuo. «Los empresarios se sientan, hablan y, si hay una oportunidad, trabajan juntos», resume.

Oportunidades en logística y conectividad

El viaje también sirvió para identificar posibles mejoras en la conectividad comercial. Suárez pone como ejemplo el caso de armadores marroquíes que venden toda su producción a empresas de Las Palmas, pero que se ven obligados a enviar la mercancía a través de puertos peninsulares, encareciendo costes de forma innecesaria. A su entender, una conexión directa entre Agadir y Canarias beneficiaría tanto a productores como a compradores y reforzaría el papel logístico del Archipiélago.

Economía y política: planos distintos

Preguntado por los recelos políticos que a veces rodean las relaciones con Marruecos, Suárez se muestra tajante: distingue claramente entre el ámbito económico y el político y afirma no sentirse preocupado desde el punto de vista empresarial. Considera que unas relaciones comerciales más sólidas contribuyen, a medio y largo plazo, a mejorar también las relaciones políticas, y defiende que la cooperación económica entre vecinos suele actuar como factor de estabilidad.

Mirar al futuro sin miedo

Lejos de discursos alarmistas, el presidente de Astican concluye que Marruecos no genera temor en el tejido empresarial canario. Al contrario, sostiene que, si se gestionan bien, las oportunidades de colaboración pueden traducirse en crecimiento y fortalecimiento económico para ambas orillas. En su visión, conocer la realidad, dialogar y cooperar es la mejor estrategia para Canarias en un entorno atlántico cada vez más interconectado.