El alcalde, Alexis Henríquez, defiende la actuación del grupo de gobierno ante la investigación por presunta desobediencia.
El alcalde de Firgas, Alexis Henríquez, explica que el municipio se encuentra en una fase de normalización tras el paso del temporal, aunque aún persisten problemas en algunas vías. «Todavía nos queda la parte de limpieza en algunas de nuestras carreteras», señala, y detalla que una de las avenidas principales presenta acumulaciones de barro que requieren tiempo y recursos para su retirada .
Henríquez indica que ya se han reabierto instalaciones municipales y retomado actividades deportivas, lo que permite a la población «ir haciendo su vida normal». No obstante, reconoce que los trabajos continúan en zonas donde el barro y la humedad siguen dificultando la circulación.
En cuanto a la seguridad de las viviendas, afirma que no existe «peligro inminente», aunque menciona dos puntos del municipio —en los barrios de Rosales y Quintanilla— donde se realiza seguimiento técnico tras detectarse daños estructurales, como el derrumbe de un muro. «Tienen que hacer una zapata de cemento lo antes posible», explica.
Infraestructuras y carreteras
El regidor destaca que varias carreteras afectadas por desprendimientos ya han sido reabiertas, como el acceso a San Antón y la vía del barranco de Azuaje. «Ayer terminamos de limpiar la carretera que teníamos cerrada», afirma, aunque advierte de que la tierra continúa desplazándose por la humedad acumulada.
Henríquez subraya la intensidad inusual del episodio meteorológico: «Hace más de 15 o 20 años que no veía llover de esa manera en tan poco tiempo», lo que, según dice, provocó el desbordamiento de barrancos y el cierre preventivo de vías.
Investigación judicial por equiparación salarial
En relación con la investigación de la Fiscalía por presunta desobediencia y prevaricación, el alcalde contextualiza el conflicto en una situación heredada de anteriores mandatos. Explica que seis auxiliares administrativos denunciaron diferencias salariales derivadas de una estructura retributiva mal definida.
«Es verdad que esto viene de mucho más lejos», señala, y añade que la falta de justificación en determinados complementos personales generó desigualdades que acabaron en los tribunales. Según indica, los trabajadores obtuvieron una sentencia favorable que obligó al Ayuntamiento a abonar cantidades atrasadas.
Henríquez defiende que el actual grupo de gobierno actuó conforme a la información disponible en su momento. «Yo era consciente de que estaba aprobando un presupuesto donde me habían dicho que esas alegaciones no se estaban cumpliendo», afirma, aunque reconoce que posteriormente se detectaron advertencias jurídicas sobre la necesidad de equiparar los salarios.
El alcalde asegura que el problema ya ha sido corregido: «En el presupuesto de 2024 ya equiparamos los salarios de todos los auxiliares administrativos», y añade que el Ayuntamiento está cumpliendo con las resoluciones judiciales: «Cada sentencia que va saliendo, nosotros la vamos a pagar».
Un gobierno de cuatro partidos
Henríquez también se refiere a la estabilidad del actual grupo de gobierno, integrado por cuatro formaciones políticas. «No es fácil, pero lo importante es el diálogo», sostiene, y subraya que, pese a las diferencias, el objetivo común es mejorar el municipio.
El alcalde reconoce que la gestión no está exenta de errores: «Yo no soy perfecto, ni mis compañeros», pero valora que el pacto haya permitido evitar la inestabilidad política que caracterizó etapas anteriores. «Nos dieron dos meses y ya vamos camino de los tres años», destaca.
En este contexto, insiste en la necesidad de «cordura y serenidad» para culminar la legislatura y consolidar los cambios en la gestión municipal.