La Federación de Desarrollo Comercial y Empresarial de Canarias rechaza ampliar la zona de gran afluencia turística al considerar que perjudica al pequeño comercio y encarece los costes sin garantizar más ingresos.
El presidente de FEDECO, Antonio Luis González Núñez, expresa un rechazo frontal a la ampliación de la apertura dominical en Santa Cruz de Tenerife, al entender que la medida «solo beneficia a las grandes superficies» y deja en desventaja al pequeño y mediano comercio.
El dirigente empresarial subraya que el problema no es únicamente de horarios, sino de delimitación de la zona de gran afluencia turística, cuya ampliación permitiría abrir en domingo a grandes centros comerciales actualmente excluidos. A su juicio, esta modificación responde más a intereses concretos que a una estrategia equilibrada para el conjunto del tejido comercial.
Costes inasumibles para el pequeño empresario
González Núñez insiste en que la apertura en domingos y festivos no resulta viable para la mayoría de los pequeños comercios. «No por abrir más se hace más caja», afirma, apoyándose en los datos que maneja la federación.
Explica que los costes laborales se disparan debido a los convenios colectivos, que contemplan incrementos de entre el 150% y el 300% en las horas extraordinarias. A ello se suman los gastos energéticos y de mantenimiento, lo que convierte la apertura en una decisión económicamente inviable para muchos negocios.
Añade que, en la práctica, son los propios autónomos quienes acaban asumiendo la carga de abrir sus establecimientos, al no poder afrontar la contratación de personal adicional en esas condiciones.
Un modelo que concentra la actividad
Desde FEDECO también se critica el modelo de desarrollo comercial que, según su presidente, tiende a concentrar la actividad en zonas concretas del centro urbano, dejando al margen otros barrios de Santa Cruz.
González Núñez recuerda experiencias anteriores como la iniciativa «Ven a Santa Cruz», que, en su opinión, focalizaba la actividad en determinadas áreas mientras ignoraba otras zonas comerciales de la ciudad. Esta dinámica, sostiene, genera desigualdades y no contribuye a un desarrollo equilibrado del comercio local.
Debate político y falta de consenso
El responsable de FEDECO considera que el debate sobre la ampliación de la zona de gran afluencia turística se ha convertido en «un arma arrojadiza» entre distintos intereses, sin atender suficientemente a las consecuencias para el pequeño empresario.
En este contexto, plantea una reflexión sobre la rentabilidad real de la apertura dominical: «¿No se abre porque no es negocio o no es negocio porque no se abre?», cuestiona, invitando a analizar los datos antes de adoptar decisiones.
Defensa del comercio local
La federación mantiene así su posición histórica de defensa del comercio de proximidad frente a medidas que, a su juicio, favorecen a las grandes superficies.
González Núñez concluye que cualquier cambio normativo debe tener en cuenta la capacidad real del pequeño comercio para adaptarse, evitando imponer condiciones que incrementen los costes sin asegurar una mejora de la actividad económica.