El presidente del Colegio de Médicos de Santa Cruz de Tenerife y del Colegio de Médicos de Canarias, Rodrigo Martín, señala que el médico se ha convertido «en la primera cara ante los problemas y muchos pacientes le culpan de decisiones que no le corresponden»
La creciente presión sobre el sistema sanitario público, el aumento de agresiones a profesionales y el deterioro de la atención médica preocupan al presidente del Colegio de Médicos de Santa Cruz de Tenerife y del Colegio de Médicos de Canarias, Rodrigo Martín, quien advierte de que la sanidad española atraviesa una situación cada vez más delicada.
Martín señala que en los últimos años la profesión médica ha pasado de ser una de las más valoradas socialmente a convertirse, en ocasiones, en el blanco de la frustración de los pacientes ante las deficiencias del sistema sanitario.
El médico como primera cara del sistema
El presidente de los médicos canarios explica que muchos ciudadanos identifican al médico con la responsabilidad directa de problemas que en realidad dependen de decisiones administrativas o políticas: «El médico diagnostica, trata y decide la urgencia de un tratamiento, pero las listas de espera o la organización del sistema dependen de la administración», afirma.
Sin embargo, el profesional sanitario es quien recibe las quejas y la frustración de los pacientes. «El médico es la primera persona que se encuentra el paciente y por eso muchas veces le echa la culpa», señala.
Martín añade que, además, el médico trabaja hoy en condiciones más difíciles que en el pasado, con menos apoyo en las consultas y más carga administrativa.
Crisis de la atención primaria
Uno de los ámbitos donde el deterioro del sistema sanitario se hace más evidente es la atención primaria, que según Martín debería ser la base del funcionamiento del sistema público: «La medicina familiar y comunitaria es una de las especialidades más bonitas que hay», afirma, pero considera que las decisiones administrativas han ido debilitando su funcionamiento.
El presidente del Colegio de Médicos señala que una de las consecuencias es la pérdida de atractivo de la especialidad para los nuevos profesionales.
Según explica, en algunos centros de salud trabajan médicos sin la especialidad de medicina familiar, lo que desincentiva a los estudiantes que deben dedicar cuatro años a formarse en esa disciplina. «Si alguien tiene que hacer cuatro años de especialidad y luego trabaja al lado de otro que no la tiene, se pregunta para qué hacerlo», señala.
Aumento de agresiones a sanitarios
El presidente de los médicos canarios también alerta del incremento de agresiones contra profesionales sanitarios.
Según indica, en Canarias se registran 72 agresiones a sanitarios durante el último año, aunque advierte de que la cifra real podría ser mayor, ya que muchas agresiones verbales no se denuncian: «Cuando hablamos con la policía muchas veces recomiendan no denunciar las agresiones verbales por el papeleo que supone», explica.
Martín asegura que el proceso de denuncia puede implicar varias jornadas de trámites, lo que desincentiva a muchos profesionales. «Hay compañeros que han tenido que dedicar dos mañanas completas solo a hacer el papeleo de la denuncia», afirma.
Además, advierte de que algunas agresiones llegan a ser graves. «Ha habido agresiones incluso con cuchillos», señala.
Consultas de cuatro minutos
Otro de los factores que, según Martín, contribuye a deteriorar la relación entre médicos y pacientes es el escaso tiempo de consulta: «A veces el médico dispone de cuatro minutos para atender a un paciente», afirma.
El presidente del Colegio de Médicos considera que ese tiempo es claramente insuficiente para atender adecuadamente a una persona, explicar diagnósticos o responder a sus dudas: «Cuatro minutos no dan para nada», asegura.
Martín explica que esta presión asistencial deteriora la relación médico-paciente, que considera uno de los pilares de la calidad del sistema sanitario. «La relación médico-enfermo se ha estropeado muchísimo», afirma.
Profesión de riesgo
Ante el aumento de agresiones y los riesgos sanitarios que asumen los profesionales, el Colegio de Médicos solicita que la profesión médica sea considerada oficialmente una profesión de riesgo.
Martín recuerda que durante la pandemia del COVID-19 muchos médicos trabajaron expuestos a contagios graves: «Estamos continuamente en contacto con enfermos y con riesgos importantes de contagio», señala.
Sin embargo, asegura que esta reivindicación ha sido rechazada repetidamente por las administraciones.
Fuga de médicos y retraso tecnológico
El dirigente médico también advierte de que algunos profesionales optan por trabajar fuera de España debido a mejores condiciones laborales y mayor reconocimiento social: «En muchos países de Europa el médico está más reconocido y mejor valorado», afirma.
A ello se suma, según Martín, el retraso en la incorporación de avances tecnológicos como la genómica, la inteligencia artificial o nuevas técnicas diagnósticas: «Estos avances se están implantando en nuestro país de una manera muy lenta», explica.
Un sistema sostenido por los profesionales
Pese a este escenario, Martín sostiene que el sistema sanitario sigue funcionando gracias al compromiso de los profesionales: «El sistema sanitario se está sosteniendo gracias al esfuerzo de los médicos y de todos los profesionales sanitarios», afirma.
Sin embargo, advierte de que ese esfuerzo tiene límites y reclama reformas profundas para evitar el deterioro progresivo del sistema: «Si algún día alguien analiza esto con independencia, verá que el sistema sanitario público se ha ido deteriorando de una manera sorprendente», concluye.