El consejero de Aguas del Cabildo de Lanzarote defiende la cesión prevista en el contrato vigente, recuerda el colapso del modelo público anterior y reprocha a los socialistas su falta de inversión cuando gobernaron la institución.
El consejero de Aguas del Cabildo de Lanzarote, Domingo Cejas, sostiene que la cesión del contrato del ciclo integral del agua es una posibilidad contemplada en el propio pliego vigente y siempre supeditada al cumplimiento estricto de todas las obligaciones contractuales. En ese marco, afirma que el procedimiento se está siguiendo conforme a derecho y que no existe ningún motivo objetivo para generar alarma social.
Cejas subraya que la hoja de ruta del Cabildo está «clara y definida» y orientada a garantizar la mejor gestión posible del agua en la isla, descartando improvisaciones o decisiones fuera del marco legal establecido.
El recuerdo del colapso del modelo público
El responsable insular sitúa el debate en un contexto histórico que, a su juicio, se omite interesadamente. Recuerda que el ciclo interior del agua en Lanzarote fue en su origen un servicio cien por cien público, pero una mala gestión derivó en una situación concursal que se prolongó durante años, con graves consecuencias económicas y administrativas.
Según explica, el contrato de concesión aprobado en 2013 permitió evitar un colapso mayor, levantar embargos y hacer frente a deudas millonarias que amenazaban tanto a la empresa pública como a responsables políticos y técnicos. En este punto, insiste en que aquella solución fue imprescindible para salvar el sistema y cerrar una etapa que calificó de «sangría económica».
Críticas al PSOE y a su gestión pasada
Domingo Cejas acusa directamente al PSOE de recurrir de forma sistemática a la confrontación política en lugar de asumir su parte de responsabilidad. Afirma que los socialistas «son expertos en echar culpas» y les reprocha que, durante su etapa de gobierno en el Cabildo, entre 2019 y 2023, no se invirtiera «ni un euro» en mejorar las infraestructuras hídricas de la isla.
El consejero sostiene que la situación actual también es consecuencia del crecimiento demográfico y turístico de Lanzarote en las últimas décadas, frente a un retroceso en inversiones en redes e instalaciones, una carencia que, remarca, no puede achacarse únicamente a la empresa concesionaria.
Infraestructuras obsoletas y autocrítica institucional
Aunque defiende la gestión actual, Cejas reconoce que las administraciones públicas han fallado en la planificación y ejecución de infraestructuras hídricas acordes a la demanda real. Señala que el aumento de población, del turismo y de las necesidades del sector primario no ha ido acompañado de inversiones suficientes, lo que ha tensionado el sistema.
En este sentido, apela a la autocrítica tanto del Cabildo como de los siete ayuntamientos de la isla, al tiempo que insiste en que exigir responsabilidades a la empresa concesionaria no excluye reconocer los errores de las instituciones.
Apuesta por una gestión eficiente y sin alarmismos
El consejero concluye que reabrir el debate sobre un modelo de gestión pública sin tener en cuenta la experiencia pasada «no es lógico» y defiende que la prioridad debe ser una gestión eficiente, con empresas capaces de reducir pérdidas y garantizar el suministro. Frente a ello, rechaza lo que considera una estrategia de alarmismo político que, afirma, solo contribuye a confundir a la ciudadanía.
Para Cejas, el objetivo final debe ser asegurar un servicio esencial como el agua con rigor técnico, estabilidad jurídica y transparencia, alejándolo de la confrontación partidista.