El arquitecto Sergio Portela señala que dos miembros del jurado están hoy colaborando con los ganadores en otro concurso importante.
Sergio Portela, arquitecto e integrante del despacho Portela International Arts & Architects, denuncia que el concurso internacional para el futuro Paseo Guiniguada de la Cultura, convocado por el Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria, estuvo «manipulado en múltiples niveles». Afirma que su estudio quedó en último lugar, pero sostiene que el resultado «no es fruto de la valoración técnica», sino de «una cadena de irregularidades graves» que ya ha puesto en conocimiento de la Fiscalía. Entre ellas menciona «prevaricación administrativa, fraude contra la Hacienda Pública, tráfico de influencias, revelación de secretos y malversación de caudales públicos».
Portela insiste en que «no es solo el Ayuntamiento» quien habría actuado de forma irregular, sino también «integrantes y miembros del jurado», a los que acusa de decisiones sesgadas y de conflictos de intereses por su relación con el equipo ganador. «Estamos hablando de cosas serias porque es un concurso público a nivel internacional y lo vemos manipulado», afirma.
Filtraciones y presiones externas
Un elemento que considera especialmente grave es la publicación anticipada del ganador en un medio local antes de que el jurado profesional se hubiera reunido. Portela relata que el periódico La Provincia difundió que el proyecto “Agua” sería el elegido «cuando todavía no se había reunido el jurado», lo que califica de «manipulación evidente». Explica que llamó al director del periódico para advertirle de que presentaría una denuncia si no retiraba la información, y asegura que el medio la eliminó del digital. «Ellos tenían información de lo que iba a pasar y lo publicaron», dice.
Aunque reconoce que la votación ciudadana también dio como favorito al mismo proyecto, sostiene que ese resultado no debió hacerse público antes de la deliberación profesional para no «mediatizar» el criterio técnico. «No se debería haber sabido la opinión antes de decidirlo el jurado», señala.
Conflictos de intereses entre jurado y ganadores
Portela subraya el hallazgo que, según afirma, confirma el conflicto de intereses: «Dos miembros del jurado se presentan con los ganadores del concurso ahora a otro concurso». Se trata, asegura, del proyecto “La Coruña Marítima”, uno de los más importantes de España. De acuerdo con sus cálculos, esa colaboración implica que el contacto entre ambas partes comenzó meses antes del fallo del Guiniguada. «Hay un conflicto de intereses para ser miembro del jurado. Estamos muy enfadados no solo con el concurso, también con el Ayuntamiento y con el Colegio de Arquitectos», añade.
Portela indica que ha contactado con otros equipos participantes, pero la mayoría «no quiere meterse en líos» por miedo a represalias en futuros concursos: «El mundo es muy pequeñito».
Un proyecto ganador que «incumple las bases»
El arquitecto defiende que su propuesta era solvente y que el resultado técnico del concurso no se corresponde con lo que dictaban las bases. Asegura que su equipo sí resolvía «viales, metroguagua y demás aspectos fundamentales», y que, en cambio, el proyecto elegido «incumple las bases». Cita como ejemplo la propuesta de instalar un museo bajo las bóvedas del barranco, algo que él considera «absurdo y peligroso» en un aliviadero. «No nos merecíamos quedar los últimos en absoluto», sostiene.
La indignación creció, cuenta, cuando la propia alcaldesa anunció públicamente que un grupo canario participaría en la ejecución y dirección de obra del proyecto, pese a que la autoría oficial correspondía a Batlle y Roig. «No se entiende muy bien cómo es posible eso», señala.
La denuncia ante la Fiscalía
La denuncia presentada por el despacho de Portela continúa en tramitación y, de momento, la Fiscalía mantiene abiertas diligencias. El arquitecto confirma que aún no han sido llamados a declarar, ni disponen de información sobre si el caso está en manos de Anticorrupción. «De momento está abierto y en investigación», afirma. Aunque no puede detallar qué fiscalía concreta lo instruye, admite que todo lo denunciado «tiene que ver con corrupción».
Portela concluye que seguirá defendiendo la transparencia del proceso y que espera que la investigación permita aclarar un procedimiento que, a su juicio, «deteriora la profesión» y compromete la confianza en las instituciones públicas. «Esto no es un tema fácil», resume.