➤ «Lo que hizo Vox el pasado miércoles fue ignorar al resto de los parlamentarios durante las intervenciones» ➤ «La labor de la oposición debe ser contundente porque se está jugando con dinero de todos» ➤ «Se perciben vientos de cambio en Gran Canaria. La gente dice que el Partido Popular tiene que entrar a gobernar»
El presidente del Partido Popular en Gran Canaria y portavoz adjunto del grupo popular en el Parlamento de Canarias, Carlos Ester Sánchez, justifica el cambio de posición de su formación durante un reciente debate parlamentario tras la actitud de Vox y defiende que el respeto institucional debe prevalecer por encima de las coincidencias ideológicas.
Ester confirma que el PP tenía previsto apoyar parcialmente una iniciativa de Vox, pero decidió modificar su voto ante lo que considera un comportamiento impropio de la Cámara autonómica: «Hay determinadas conductas dentro de un Parlamento que no deben ser apoyadas ni consentidas», afirma.
El dirigente popular describe la actitud del diputado de Vox como una práctica habitual de la formación, consistente —según dice— en exponer su discurso sin atender a las réplicas del resto de grupos: «Ellos sueltan su discurso y luego ignoran al resto, como si lo que digan los demás no importara», señala.
A su juicio, esta forma de actuar vulnera los principios básicos del parlamentarismo, que exigen escucha, tolerancia y capacidad de diálogo entre fuerzas políticas.
Coincidencias puntuales, pero con límites
Ester insiste en que el Partido Popular no descarta respaldar propuestas de otros grupos cuando las considera beneficiosas para la ciudadanía, independientemente de su origen: «Si hay propuestas buenas, podemos apoyarlas sean de quien sean», asegura.
Sin embargo, subraya que las formas resultan determinantes en política y que el respeto institucional es un requisito imprescindible para cualquier acuerdo.
Judicialización de la política municipal
El portavoz popular aborda también las críticas por el recurso frecuente a los tribunales en la política municipal de Las Palmas de Gran Canaria. Ester reconoce que no es partidario de judicializar la vida pública, especialmente en el ámbito penal: «Yo no soy partidario de judicializar la política», afirma.
No obstante, matiza que existen situaciones en las que la ley obliga a poner en conocimiento de la justicia posibles irregularidades cuando existen informes jurídicos que apuntan a un presunto delito.
Advierte además del grave impacto personal que pueden tener los procesos judiciales, incluso cuando terminan en absolución: «He visto compañeros detenidos delante de sus hijos por causas que luego quedaron en nada», lamenta.
Para Ester, la vía penal debe ser el último recurso, reservada únicamente para casos de especial gravedad.
Críticas al gobierno municipal de Las Palmas
El dirigente popular sostiene que el actual gobierno tripartito municipal lleva más de una década aplicando prácticas que considera inadecuadas desde el punto de vista administrativo.
Asegura que la oposición se ve obligada a intensificar su labor de fiscalización para proteger el uso correcto de los recursos públicos: «La labor de la oposición debe ser contundente porque se está jugando con dinero de todos», señala.
Expectativas electorales y «vientos de cambio»
Como presidente insular del PP, Ester afirma percibir un cambio en el clima político de Gran Canaria tras su contacto directo con la ciudadanía: «La gente dice que el Partido Popular tiene que entrar a gobernar», asegura.
Reconoce, no obstante, que los resultados dependerán de las decisiones que adopte su partido en los órganos internos sobre candidaturas y estrategia electoral.
Defensa del carnaval como patrimonio cultural
Ester explica además la iniciativa para declarar Bien de Interés Cultural (BIC) el carnaval de Las Palmas de Gran Canaria, Santa Cruz de Tenerife y los Indianos de La Palma.
Sostiene que la medida busca proteger la esencia de estas celebraciones frente a posibles cambios futuros: «El carnaval no es de las instituciones, es del pueblo», afirma.
El dirigente popular argumenta que la figura de protección no limita la evolución de la fiesta, sino que preserva sus elementos identitarios fundamentales.
Visión sobre otros actores políticos
Ester evita criticar directamente al presidente autonómico, Fernando Clavijo, a quien describe como un dirigente diplomático y educado, aunque sí arremete contra Vox por su radicalidad: «Defienden ideas más propias de dictaduras que de una democracia», sostiene.
Pese a ello, asegura no considerar a sus miembros «malas personas», sino representantes de posiciones que, a su juicio, resultan incompatibles con la convivencia democrática actual.