Aythami, con régimen abierto concedido, sigue en prisión por falta de camas

Cartel pidiendo la libertad de Aythami

Cartel pidiendo la libertad de Aythami

Su madre, Mabel Fernández, asegura que tiene aprobado el tercer grado desde hace tres semanas, pero continúa interno porque no hay plazas disponibles en el módulo correspondiente del centro penitenciario.

Mabel Fernández Ramos, madre de Aythami y funcionaria de Justicia, afirma que la jueza ha concedido a su hijo el régimen abierto, pero la medida no se está aplicando. «Es una resolución judicial y no se está cumpliendo», expresa.

Explica que desde hace tres semanas Aythami debería estar en tercer grado, lo que implica salir durante el día y regresar al centro por la noche, pero la dirección del establecimiento penitenciario alega falta de camas en las dependencias destinadas a este régimen. «Deciden que no sale hasta que quede una vacante», señala.

Fernández sostiene que la falta de plazas no puede justificar el incumplimiento de una decisión judicial. «No se puede uno lavar las manos», critica, en referencia a la respuesta recibida cuando han acudido al juzgado para exponer la situación.

Alternativas que, según la familia, no se exploran

La madre de Aythami asegura que existen mecanismos alternativos para cumplir el régimen abierto sin necesidad de ocupar una cama fija. «Existen las pulseras telemáticas, existe la posibilidad de firmar en comisaría o en prisión», indica.

Recuerda que el régimen abierto implica, en muchos casos, pernoctar en el centro entre la noche y la mañana. «Si no hay cama, haga usted que firme», afirma, al tiempo que cuestiona que no se busquen soluciones organizativas mientras se espera a que la comisión de régimen abierto vuelva a reunirse.

Fernández considera que la administración penitenciaria traslada el problema a los internos y a sus familias. «Es un maltrato institucional», sostiene, y añade que la situación afecta también al entorno más cercano del recluso.

Críticas a la gestión penitenciaria

Fernández denuncia lo que califica como una normalización de la vulneración de derechos dentro del sistema penitenciario. Asegura que la respuesta habitual ante las quejas es la inhibición de responsabilidades y la remisión a trámites internos.

También cuestiona que no se refuercen los medios materiales en el módulo de régimen abierto. «¿Tantos problemas para poner más literas?>>, se pregunta, y subraya que la falta de plazas no puede convertirse en un obstáculo indefinido para acceder a un derecho ya reconocido.

Anuncian movilizaciones

Ante la posibilidad de que la situación se prolongue, la familia anuncia nuevas acciones. Fernández adelanta que, si en la próxima reunión de la comisión no se habilita una solución, iniciarán una campaña de llamadas al Ministerio del Interior y al propio centro penitenciario para exigir la salida efectiva de Aythami en régimen abierto.

«Nos parece una tomadura de pelo», afirma, y concluye que, a su juicio, si la ciudadanía conociera con detalle este tipo de situaciones, habría una mayor exigencia de responsabilidades y cambios en la gestión penitenciaria.