Octavio Sánchez advierte de que la falta de acuerdo con los médicos amenaza la revisión salarial del resto de la plantilla del Servicio Canario de la Salud y confirma una convocatoria de huelga para los días 26 y 27 de octubre.
El portavoz de Asamblea Siete Islas, Octavio Sánchez, denuncia en El Espejo Canario que la negociación entre el Servicio Canario de la Salud (SCS) y los sindicatos médicos está condicionando las mejoras retributivas de aproximadamente 30.000 trabajadores de la sanidad pública. Según explica, la dirección del SCS ha vinculado cualquier acuerdo sobre la carrera profesional del conjunto de la plantilla a la resolución previa del conflicto médico. «Si no hay acuerdo con los médicos, no hay acuerdo con ningún otro colectivo», resume.
Sánchez recuerda que la Administración se había comprometido a revisar las retribuciones correspondientes a la carrera profesional para aproximarlas a la media de las tres comunidades autónomas con mejores condiciones. Sin embargo, asegura que el director del SCS, Adasat Goya, ha planteado ambas negociaciones como un único paquete, lo que deja en suspenso las mejoras del personal no médico. Asamblea Siete Islas, que representa a unos 14.000 trabajadores de los grupos C, D y E, ha presentado un preaviso de huelga para los días 26 y 27 de octubre.
Sospechas de intereses políticos en el conflicto
El portavoz sindical cuestiona la posición de los representantes médicos de Gran Canaria y apunta a posibles motivaciones políticas detrás de la falta de acuerdo. Considera que una parte del conflicto puede estar politizada y menciona la aparición de panfletos en el Hospital Universitario de Gran Canaria Doctor Negrín que vinculan a un integrante del comité de huelga con Nueva Canarias.
Sánchez sostiene que la oferta económica presentada a los médicos es excepcional. Según sus cifras, la Administración ha puesto sobre la mesa 120 millones de euros, una cantidad que podría alcanzar los 150 millones. «Jamás se ha puesto sobre la mesa tanta cantidad de dinero», afirma, y considera que la persistencia del conflicto, pese a esa propuesta, resulta difícil de explicar exclusivamente por las reivindicaciones profesionales y retributivas.
Una huelga para desbloquear los salarios
El representante de Asamblea Siete Islas advierte de las consecuencias que las movilizaciones médicas tienen sobre los pacientes, especialmente por la suspensión de consultas, pruebas diagnósticas e intervenciones. Señala que las personas desplazadas desde otras islas pueden verse obligadas a regresar sin recibir la atención prevista, mientras continúan acumulándose retrasos asistenciales.
Por último, reclama que la Administración negocie separadamente las mejoras del personal no médico y no supedite sus condiciones laborales al resultado del conflicto con los facultativos. Recuerda que entre los trabajadores afectados hay empleados con salarios de 1.200 euros mensuales, para quienes cualquier incremento representa una mejora considerable. «Nosotros lo que queremos es un acuerdo retributivo», concluye, e insiste en que su organización no aceptará que las reivindicaciones de unos colectivos paralicen las del resto.