La delegada sindical advierte de demoras, saturación y reapertura de zonas clausuradas, y acusa a la gerencia de negar al sindicato un local para atender a los trabajadores pese a tener representación.
La delegada sindical de ASACA en Tenerife, Sheila Picardo, alerta de que la situación del Hospital Universitario de Canarias responde a un problema «estructural» que se repite cada invierno y que, lejos de resolverse, se agrava con el aumento de población, la falta de espacio y la escasez de personal.
Un edificio que «se ha quedado pequeño»
Picardo explica que el centro sanitario, referencia para toda la zona norte de la isla, mantiene prácticamente las mismas dimensiones pese al crecimiento demográfico. «El hospital sigue igual, no crece, y no hay dónde meter a la gente», afirma.
La representante sindical sostiene que cada temporada de gripe evidencia las carencias de planificación. «Si lo único que se hace son parches, nunca se va a encontrar la solución», dice, al tiempo que recalca que las urgencias trabajan por encima de su capacidad.
Urgencias saturadas y demoras asistenciales
Según detalla, la falta de camas en planta impide el flujo normal de pacientes. Muchas personas con alta médica continúan ocupando habitaciones por no existir recursos sociosanitarios alternativos, lo que bloquea ingresos desde urgencias: «No hay camas donde poder llevar a esos pacientes. Entonces se quedan en urgencias».
Esta situación, añade, repercute directamente en retrasos para pruebas diagnósticas y atención especializada, incluidas las oncológicas.
Además, denuncia la reapertura de un espacio conocido como «zona cero», un pasillo habilitado como área asistencial que la Inspección de Trabajo obligó a cerrar meses atrás. «Es vergonzoso», recalca.
Plantilla «quemada» y bajas por agotamiento
La delegada describe un clima laboral de fuerte desgaste emocional. Asegura que el personal sanitario trabaja al límite y que cada vez son más frecuentes las bajas por estrés: «No se puede trabajar de esa manera. El personal se va del turno llorando. Si no nos cuidan, ¿cómo vamos a cuidar nosotros?».
A su juicio, la ampliación de espacios en otros centros, como el de La Candelaria, no ha ido acompañada de más profesionales, lo que reproduce los mismos problemas. «Se ha doblado el espacio, pero es prácticamente el mismo personal», señala.
Falta de medios en el Hospital del Norte
Picardo también descarta que el Hospital del Norte pueda aliviar la presión asistencial. Afirma que ese dispositivo «no puede más” y carece de dotación suficiente para asumir más actividad.
Para el sindicato, la solución pasa por inversión en infraestructuras, contratación estable de personal y planificación a medio plazo.
Denuncia por vulneración de derechos sindicales
ASACA sostiene además que la gerencia del complejo hospitalario les ha negado un espacio físico para atender a sus afiliados pese a contar con cuatro delegados y representación oficial en el área de salud.: «Lo único que queremos es dejar de atender a nuestros afiliados en los pasillos».
Tras una reunión en la que, según explica, se les prometió un local provisional, la medida no se ha materializado. Por ello, el sindicato ha presentado una demanda por vulneración de derechos fundamentales ante el juzgado.
Picardo concluye que la situación actual no solo afecta a los trabajadores, sino a la calidad del servicio público. «Esto se puede solucionar si se invierte y se planifica. Lo que no se puede es seguir improvisando cada invierno», afirma.