Abogada pide una estrategia jurídica para proteger el Carnaval de Las Palmas de Gran Canaria

Acto del Carnaval de Las Palmas de GRan Canaria | Foto: Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria

Acto del Carnaval de Las Palmas de GRan Canaria | Foto: Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria

María Isabel Miranda protagonizó el pasado 3 de febrero una intervención inusual durante el concurso de murgas celebrado en el parque Santa Catalina.

La abogada mercantil María Isabel Miranda protagonizó el pasado 3 de febrero una intervención inusual durante el concurso de murgas celebrado en el parque Santa Catalina, en Las Palmas de Gran Canaria, donde defendió públicamente la continuidad y libertad del Carnaval frente a las crecientes quejas vecinales por el ruido.

Ante miles de asistentes, Miranda aseguró hablar “como una canaria más” y no en representación de ninguna formación política, reivindicando el valor cultural de la fiesta: «Cuando se pone en duda el carnaval, no se está hablando del ruido que hacemos, se está hablando de recortar la cultura de este pueblo»

La jurista recordó además que el Carnaval está reconocido como patrimonio cultural inmaterial y como fiesta de interés turístico nacional.

Respuesta del público y repercusión posterior

Según explica, su intervención fue recibida con muestras de apoyo y cariño por parte de los asistentes. La abogada difundió además vídeos en redes sociales que se viralizaron rápidamente.

Miranda sostiene que decidió intervenir tras conocer nuevas acciones judiciales por ruido promovidas por una comunidad vecinal próxima al recinto festivo: «Mi única ideología es que el carnaval sea libre»

En su opinión, estas denuncias representan la presión de “una minoría muy pequeña” que podría limitar el desarrollo de la fiesta.

Intento fallido de colaboración con el Ayuntamiento

Tras su discurso, la letrada intentó contactar con el concejal de Festejos para ofrecer asesoramiento jurídico de forma altruista y estudiar posibles vías de defensa del Carnaval ante los tribunales.

Sin embargo, afirma que la única respuesta que recibió fue remitirla al teléfono municipal de atención ciudadana: «Me dijo que llamara al 010»

Miranda considera insuficiente esta respuesta y lamenta no haber podido conocer de primera mano la estrategia jurídica municipal, pese a su disposición a colaborar.

El conflicto entre descanso vecinal y fiesta popular

La abogada reconoce el derecho de los residentes a denunciar molestias, pero defiende que los derechos colectivos vinculados a una celebración histórica deben poder convivir con los individuales.

A su juicio, los tribunales tienden a priorizar el descanso frente a la dimensión cultural del Carnaval, algo que atribuye a una falta de comprensión sobre su impacto social y económico: «Los derechos colectivos pueden convivir con los derechos individuales»

Miranda subraya que la fiesta genera actividad económica, empleo y proyección exterior para la ciudad, por lo que considera necesario buscar fórmulas de negociación que eviten su progresiva limitación.

Defensa de una identidad cultural

Durante su intervención, la letrada insistió en que el Carnaval constituye una de las principales señas de identidad del archipiélago y alertó del riesgo de que se vea reducido «poco a poco» mediante denuncias y restricciones.

También criticó el contraste entre la inversión pública en grandes conciertos y las limitaciones horarias impuestas a los actos festivos tradicionales.

Miranda concluyó su mensaje llamando a la ciudadanía a implicarse activamente en la defensa de la fiesta para preservar su carácter abierto y popular.