Narvay Quintero: «Si Europa nos trata igual que al continente, vamos a tener un problema en todos los sectores»

Narvay Quintero | Foto: Gobierno de Canarias

Narvay Quintero | Foto: Gobierno de Canarias

➤ «La propuesta inicial de la Comisión Europea eliminaba el régimen específico de las regiones ultraperiféricas, pero hemos conseguido avances» ➤ «El futuro presupuesto europeo y el POSEI no son solo asuntos de agricultores, ganaderos y pescadores: afectan a toda la sociedad canaria» ➤ «Canarias está asumiendo unos costes de la inmigración que deberían corresponder principalmente al Estado y a Europa»

El consejero de Agricultura, Ganadería, Pesca y Soberanía Alimentaria del Gobierno de Canarias, Narvay Quintero, advierte de las consecuencias que podría tener para el archipiélago la reforma del presupuesto de la Unión Europea para el periodo 2028-2034. En declaraciones a El Espejo Canario, expresa su preocupación por la pérdida de las garantías específicas que han permitido compensar los sobrecostes de producción en las regiones ultraperiféricas y reclama que Canarias reciba un tratamiento diferenciado. Al mismo tiempo, cuestiona la insuficiente implicación del Estado y de las instituciones europeas en la atención a las personas migrantes que llegan a las islas.

Quintero explica que la propuesta de marco financiero plurianual presentada por la Comisión Europea en julio de 2025 suponía, en su planteamiento inicial, la desaparición de instrumentos específicos de apoyo a las regiones ultraperiféricas, entre ellos el régimen diferenciado que ampara al sector primario canario. «En el 2025, cuando hizo la propuesta, en julio, lo eliminaba», recuerda. Sin embargo, señala que las gestiones desarrolladas desde entonces con el sector y con otras regiones ultraperiféricas han permitido modificar parcialmente esa posición.

El consejero destaca que las instituciones europeas han pasado de no contemplar una ficha financiera ni un reglamento específico a reconocer la necesidad de un tratamiento singular. No obstante, advierte de que todavía quedan aspectos fundamentales por concretar. «Entienden que tenemos que tener un reglamento específico, habrá que ver cuál», explica, y añade que sigue pendiente conocer la financiación que recibirán estos territorios.

Producir en Canarias cuesta más

Quintero insiste en que el tratamiento diferenciado de Canarias no constituye un privilegio, sino una compensación por las dificultades estructurales que reconoce el artículo 349 del Tratado de Funcionamiento de la Unión Europea. Recuerda que, mientras una explotación agrícola media europea alcanza las 30 hectáreas, en Canarias no llega a una hectárea, una diferencia de escala que condiciona los costes de producción y la competitividad.

A estas limitaciones añade las dificultades derivadas de la insularidad, el tamaño reducido del mercado y la competencia con producciones procedentes de terceros países. Cita específicamente a Marruecos, donde los costes laborales, del agua y de determinadas obligaciones fiscales son diferentes, y advierte de que algunos productores exteriores pueden utilizar sustancias que no están permitidas en la agricultura europea. Por ello, sostiene que la equiparación normativa y financiera con el territorio continental dejaría a los productores canarios en una posición de desventaja.

El consejero relaciona estas circunstancias con la creciente inestabilidad internacional. Los conflictos bélicos, los aranceles y las tensiones en mercados estratégicos repercuten sobre el precio de los alimentos destinados al ganado, los costes del transporte y el suministro energético. También recuerda la vulnerabilidad de los sistemas eléctricos insulares, que funcionan mayoritariamente de manera independiente. «No se trata de igualdad, se trata de equidad», afirma, para defender que Canarias necesita instrumentos que permitan a sus productores competir en condiciones comparables a las del resto de Europa.

El plátano y su importancia para el transporte marítimo

Quintero advierte de que las consecuencias de una reducción de las ayudas europeas trascenderían ampliamente al sector primario. Además de su aportación a la seguridad alimentaria, la agricultura, la ganadería y la pesca contribuyen al mantenimiento del paisaje, la conservación del medio rural y la actividad económica de numerosos municipios.

Para ilustrar esa repercusión general, utiliza el ejemplo del plátano canario, cuya exportación genera un volumen considerable de tráfico marítimo con la Península. Según explica, la desaparición de esos envíos modificaría la frecuencia de las conexiones y elevaría los costes del transporte, con consecuencias para el conjunto de consumidores y empresas de las islas, independientemente de su relación directa con el campo.

El consejero agradece el respaldo que está recibiendo el Gobierno de Canarias de las organizaciones empresariales, las cámaras de comercio, las patronales industriales y las federaciones de municipios y cabildos. Considera que ese apoyo demuestra que la negociación del próximo marco financiero europeo debe afrontarse como una reivindicación del conjunto de la sociedad canaria y no únicamente como una demanda sectorial.

La presión migratoria sobre El Hierro

Durante la entrevista, Quintero también aborda las dificultades presupuestarias del Gobierno autonómico y las vincula con obligaciones extraordinarias que, a su juicio, deberían contar con una mayor financiación estatal y europea. Se refiere especialmente a la atención de las personas migrantes que llegan a Canarias por una de las rutas marítimas más peligrosas.

El consejero señala que El Hierro recibió ocho pateras en una sola jornada y recuerda que durante el fin de semana anterior llegaron alrededor de un millar de personas y se produjeron varias muertes. Según los datos que expone, las llegadas a la isla durante octubre aumentaron más de un 300 % respecto al mismo mes del año anterior. Advierte de que los servicios públicos insulares están dimensionados para una población reducida y que una llegada tan elevada de personas supone una presión extraordinaria sobre los recursos sanitarios y sociales.

Quintero reconoce el esfuerzo realizado por El Hierro y por el conjunto de Canarias en la acogida, pero lamenta que la situación del archipiélago no reciba la misma atención que otras fronteras europeas. «Somos fronteras», recuerda, y critica que el Estado tenga en cuenta el carácter estratégico de los aeropuertos y puertos canarios cuando generan ingresos, pero no asuma con la misma implicación las necesidades derivadas de la presión migratoria.

Una reivindicación que trasciende al sector primario

El consejero concluye que Canarias necesita un reconocimiento efectivo de sus singularidades tanto en la política agraria y pesquera europea como en la financiación de los servicios públicos. Defiende que los agricultores, ganaderos y pescadores de las islas han modernizado sus explotaciones y ofrecen productos diferenciados por su calidad, pero insiste en que ese esfuerzo no basta si las administraciones no compensan las desventajas estructurales del territorio.

A su juicio, el debate sobre el presupuesto europeo para 2028-2034 será determinante para el futuro económico del archipiélago. Por ello, reclama mantener la movilización institucional y social hasta conocer las condiciones concretas del nuevo marco financiero, especialmente las garantías normativas y las cantidades destinadas a las regiones ultraperiféricas.