Luis Campos: «El verdadero voto útil de la izquierda en Canarias se llama Unidad del Pueblo Canario»

Luis Campos | Foto: Nueva Canarias

Luis Campos | Foto: Nueva Canarias

➤ «Si la extrema derecha llega al Gobierno, podemos perder conquistas de más de 40 años» ➤ «Queremos ser una alternativa a la gente decepcionada con el Partido Socialista, que podría haber hecho mucho más en materia de vivienda» ➤ «Solo en Canarias y en el País Valenciano han sido capaces de entender lo que nos estábamos jugando»

El secretario general de Nueva Canarias-Bloque Canarista y portavoz de la formación en el Parlamento autonómico, Luis Campos, encabezará la candidatura al Congreso de los Diputados de Unidad del Pueblo Canario, la coalición integrada por Nueva Canarias, Podemos, Sumar e Izquierda Unida, junto a otras organizaciones políticas y colectivos sociales, en las elecciones generales del próximo 29 de noviembre. En una entrevista en El Espejo Canario, defiende que el acuerdo representa una oportunidad para recuperar la representación de la izquierda alternativa en las islas, frenar el avance de la extrema derecha y ofrecer una opción electoral a quienes consideran insuficiente la gestión del Partido Socialista.

Campos sostiene que la coalición nace de la conciencia de encontrarse ante un momento político excepcional. «Estamos viviendo un momento histórico», afirma, porque las próximas elecciones no se limitarán a decidir una alternancia entre izquierda y derecha, sino que pueden determinar el futuro de derechos sociales conquistados durante décadas. En este sentido, advierte de las consecuencias que, a su juicio, tendría la llegada de la extrema derecha al Gobierno central, especialmente para el sistema público de pensiones, los derechos reproductivos, la eutanasia, los servicios públicos y el autogobierno de Canarias.

El dirigente nacionalista insiste, sin embargo, en que el proyecto no se construye únicamente desde el rechazo a la extrema derecha. Su objetivo es también recuperar la confianza de una parte del electorado progresista que se siente decepcionada con las políticas desarrolladas durante la legislatura. En particular, critica la actuación del PSOE en materia de vivienda, donde considera que ha sido «cobarde en muchos momentos» y que disponía de margen para adoptar medidas más ambiciosas frente a la especulación inmobiliaria y las dificultades de acceso a una vivienda asequible.

Una unidad que trasciende a los partidos

Campos concede una importancia especial al proceso de confluencia entre organizaciones que hasta ahora habían concurrido separadamente a las elecciones. Recuerda que las conversaciones comenzaron hace aproximadamente un año y subraya las dificultades para alcanzar acuerdos similares en otros territorios. A su juicio, la experiencia de Canarias y del País Valenciano demuestra que es posible superar las diferencias políticas cuando se comparte un diagnóstico sobre la situación y los riesgos del momento.

La coalición, explica, ha ampliado además su composición inicial con la incorporación de Los Verdes, Recortes Cero y distintas organizaciones de ámbito local. También participan en las candidaturas activistas vinculados al derecho a la vivienda y a los movimientos de solidaridad con los pueblos saharaui y palestino. «La unidad ha desbordado el espacio de las cuatro organizaciones políticas», señala Campos, que identifica en esa apertura uno de los principales elementos del proyecto.

El secretario general de Nueva Canarias considera que la fragmentación electoral de la izquierda había favorecido tradicionalmente la abstención o el desplazamiento de votos hacia el PSOE por razones de utilidad electoral. Entiende que la nueva candidatura puede modificar esa situación al reunir a organizaciones que, por separado, encontraban dificultades para obtener representación. Frente a los pronósticos de las encuestas, recuerda que las tendencias electorales pueden cambiar cuando se produce una movilización política y social, y cita la experiencia de Brasil como ejemplo de la importancia que atribuye a la organización del electorado progresista.

La vivienda y el malestar social

Buena parte de la intervención de Campos se centra en explicar las razones por las que determinados sectores sociales, especialmente jóvenes con dificultades económicas, pueden sentirse atraídos por los discursos de la extrema derecha. A su juicio, estas organizaciones han demostrado capacidad para conectar con el malestar ciudadano y orientar la frustración hacia colectivos que no son responsables de los problemas estructurales. «Cuando tú no tienes acceso a la vivienda, pues las causas pueden ser múltiples. ¿Pero qué ha hecho la extrema derecha? Buscar un enemigo. El enemigo es la persona migrante», sostiene.

El dirigente también cuestiona los discursos que, según denuncia, enfrentan a los jóvenes con sus padres y abuelos a propósito de las pensiones. Considera que la discusión sobre los salarios bajos, las dificultades de emancipación y la desigualdad económica debe centrarse en la distribución de la riqueza y no en responsabilizar a los pensionistas. En su opinión, el descontento con las políticas del Gobierno central no debería traducirse en el respaldo a fuerzas que, según advierte, favorecerían los intereses de los grandes propietarios y los fondos de inversión.

Campos defiende que la nueva coalición debe combinar la confrontación política con propuestas capaces de responder a las necesidades cotidianas de la población. En particular, insiste en la necesidad de intervenir frente a la especulación inmobiliaria y facilitar el acceso a la vivienda, al tiempo que reivindica la protección de las pensiones, los salarios y los servicios públicos. Para el candidato, impedir el avance de la extrema derecha y resolver los problemas materiales de la ciudadanía no son objetivos contrapuestos, sino dos dimensiones de una misma estrategia política.

Rechazo a la violencia y defensa de la protesta

Durante la entrevista, Campos también aborda los disturbios registrados en distintas ciudades europeas y advierte de la necesidad de distinguir entre las movilizaciones ciudadanas pacíficas y los grupos minoritarios que protagonizan episodios violentos. Considera injusto criminalizar a quienes se manifiestan en defensa de sus derechos por la actuación de personas que recurren a la provocación o a los enfrentamientos. En este sentido, reivindica el carácter cívico de las movilizaciones por la vivienda desarrolladas en Canarias y otros territorios españoles.

El dirigente denuncia asimismo la actuación de grupos de extrema derecha que, según sostiene, buscan provocar enfrentamientos en concentraciones y protestas. Aunque reconoce que es necesario identificar a los responsables de los altercados y esclarecer quiénes promueven determinadas convocatorias, insiste en que la violencia no constituye una vía legítima para impulsar cambios políticos. «La violencia nunca es el camino», afirma.

Niega cualquier intervención de Nueva Canarias en la huelga médica

En otro momento de la conversación, Campos rechaza las insinuaciones sobre una supuesta intervención de Nueva Canarias en la huelga de médicos de Gran Canaria. Explica que las especulaciones proceden de la vinculación de uno de los representantes del movimiento con Demócratas por el Cambio, plataforma en la que su formación participó para promover una reforma del sistema electoral canario. Sin embargo, asegura que esa coincidencia no implica ninguna relación orgánica ni participación de Nueva Canarias en la organización de las movilizaciones. Considera que atribuir a su partido la dirección de la protesta supone una falta de respeto hacia los propios profesionales sanitarios.

El acuerdo aeroportuario no es histórico

Finalmente, el portavoz parlamentario de Nueva Canarias cuestiona que el acuerdo alcanzado sobre la participación de Canarias en la gestión aeroportuaria pueda calificarse de histórico. Reconoce que supone un avance respecto a la situación anterior, porque permitirá establecer reuniones bilaterales con el Estado y disponer de mayor información sobre las decisiones que afectan a los aeropuertos del archipiélago. Sin embargo, considera que el mecanismo resulta insuficiente porque no garantiza la presencia de Canarias en los órganos donde se adoptan las decisiones estratégicas.

Campos rechaza que el modelo de participación previsto para Euskadi pueda trasladarse sin más al archipiélago, dadas las diferencias entre ambos territorios. Recuerda que, mientras en el País Vasco los aeropuertos constituyen una parte de un sistema de transporte más amplio, en Canarias representan una infraestructura esencial para la movilidad de sus habitantes, el abastecimiento de mercancías y la actividad turística. Por ello, reclama una participación efectiva en los órganos de gestión y sostiene que el acuerdo actual no satisface las aspiraciones de autogobierno recogidas en el Estatuto de Autonomía.