Levy Cabrera: «No nos han convocado para negociar el fin de la huelga médica»

Protestas del personal médico en Canarias pòr el estatuto marco | Foto: CESM Canarias

Protestas del personal médico en Canarias pòr el estatuto marco | Foto: CESM Canarias

El secretario general del Sindicato de Médicos de Canarias asegura que existen posibilidades de alcanzar un acuerdo si el Gobierno acepta algunas mejoras y advierte de que la falta de especialistas amenaza la calidad de la sanidad pública.

Levy Cabrera, secretario general del Sindicato de Médicos de Tenerife y del Sindicato de Médicos de Canarias, asegura que los representantes de los facultativos continúan esperando una convocatoria del Servicio Canario de la Salud para retomar las negociaciones que permitan poner fin a la huelga. En declaraciones a El Espejo Canario, cuestiona que desde la Administración se hable de acercamiento entre las partes cuando no se han reunido desde el miércoles de la pasada semana. «Si no nos llaman y dialogamos y negociamos, pues no sé qué acercamiento dicen que pueda haber», señala.

El dirigente sindical sostiene que existe margen para alcanzar un acuerdo porque los médicos están dispuestos a aplazar algunas de sus reivindicaciones económicas y laborales. Explica que determinadas mejoras podrían aplicarse entre 2027 y 2029, siempre que quedaran recogidas por escrito en el acuerdo de finalización de la huelga. Entre las cuestiones pendientes menciona la representación específica de los facultativos en las mesas de negociación, los descansos posteriores a las guardias de 24 horas, las retribuciones de los residentes y especialistas, la convocatoria regular de ofertas de empleo y la revisión de las plantillas y las cargas asistenciales.

Las cifras de la negociación

Cabrera denuncia la confusión existente sobre el coste económico de las reivindicaciones. Recuerda que inicialmente se habló de 90 millones de euros, posteriormente de 150 millones y que la consejera ha situado ahora la disponibilidad en 50 millones. «Si se ha cifrado en 150 millones, ya estaba firmado», afirma, para explicar que los sindicatos aceptarían distribuir parte de las mejoras entre varios ejercicios presupuestarios. También rechaza que exista una instrumentalización política de la huelga y asegura que las decisiones responden a las demandas del colectivo médico.

Uno de los principales problemas, según Cabrera, es la pérdida de especialistas hacia la sanidad privada y otras comunidades autónomas, que ofrecen mejores condiciones laborales y mayor estabilidad. Como ejemplo, señala que el servicio de Angiología y Cirugía Vascular del Hospital Universitario Nuestra Señora de Candelaria ha pasado de nueve cirujanos a tres, lo que obliga a los profesionales restantes a asumir una carga de guardias mucho mayor. Advierte de que la incapacidad para retener facultativos puede terminar provocando que la sanidad pública canaria deje de prestar determinados servicios.

La repercusión sobre los pacientes

El representante sindical pide comprensión a los pacientes afectados por la suspensión de consultas y pruebas diagnósticas. Explica que los servicios mínimos garantizan la atención urgente, oncológica y de otras patologías graves, mientras que las mayores repercusiones se producen en las consultas externas. Asegura que se intenta recuperar las citas suspendidas en una o dos semanas y defiende que el objetivo de las movilizaciones es evitar un deterioro mucho mayor de la asistencia sanitaria en los próximos años.

Cabrera considera que la intervención directa del presidente de Canarias, Fernando Clavijo, y de la consejera de Sanidad podría facilitar el desbloqueo de las conversaciones. No descarta solicitar una reunión con el jefe del Ejecutivo si las negociaciones continúan paralizadas. Recuerda que la huelga se prolongará hasta el lunes 26 de octubre y que podría extenderse si no se alcanza un acuerdo. «Lo que tienen es que convocarnos, convocarnos otra vez al comité de huelga y volver a hablar», concluye.