Eric Álvarez advierte de que la falta de profesionales y las deficientes condiciones laborales están detrás del conflicto y asegura que la organización está dispuesta a suspender los paros si se producen avances reales en la negociación.
El presidente del Sindicato Médico de Canarias, Eric Álvarez, acusa al Servicio Canario de la Salud de no haber atendido adecuadamente las reivindicaciones del colectivo, pese a que, según afirma, las propuestas están sobre la mesa desde febrero. En declaraciones a El Espejo Canario, sostiene que la huelga responde a la necesidad de mejorar las condiciones laborales, contractuales y retributivas para frenar la marcha de profesionales del sistema público.
Álvarez explica que el problema no es exclusivamente económico. Aunque reconoce que ha aumentado la financiación sanitaria, considera que ese crecimiento resulta insuficiente ante el incremento y el envejecimiento de la población. Advierte, además, de que la falta de médicos y de infraestructuras repercute directamente en la calidad asistencial y en las listas de espera.
La pérdida de profesionales
El dirigente sindical señala que muchos facultativos abandonan Canarias por la sobrecarga de trabajo, la precariedad contractual y la falta de reconocimiento profesional. Denuncia que algunos médicos recién formados siguen recibiendo contratos de pocos meses y que en atención primaria hay profesionales obligados a atender a unos 40 pacientes, sin tiempo suficiente para desarrollar una adecuada labor preventiva.
Álvarez rechaza también que la huelga responda a intereses partidistas y niega cualquier vinculación de la dirección sindical con Nueva Canarias. Recuerda que el sindicato ya convocó movilizaciones en 2023, cuando gobernaban otras formaciones políticas, y asegura que las reivindicaciones proceden de profesionales de todas las islas.
Disposición a negociar
Respecto a las consecuencias de la huelga, reconoce que los paros perjudicarán la actividad asistencial, pero insiste en que las actuales listas de espera son consecuencia de una insuficiencia estructural de personal. Asimismo, cuestiona las mejoras difundidas por el Servicio Canario de la Salud, al considerar que contienen ambigüedades y condiciones que podrían desvirtuar su alcance.
El presidente sindical asegura que está dispuesto a retomar las conversaciones durante el fin de semana y contempla suspender o aplazar la segunda jornada de huelga, prevista para el lunes, si la Administración presenta propuestas suficientemente concretas. Insiste en que el objetivo es retener a los médicos que trabajan en Canarias y favorecer el regreso de quienes han abandonado las islas.