➤ «Los decretos contemplan financiación, pero se olvidan de la burocracia, las licencias y el suelo finalista» ➤ «Si no sentamos en una misma mesa a todos los que intervenimos en el problema de la vivienda, esto no va a ser viable jamás» ➤ «Nos vamos a cargar a una generación de jóvenes; ya nos cargamos a la anterior»
La presidenta de la Federación Provincial de Entidades de la Construcción de Santa Cruz de Tenerife (Fepeco), Olga Sanfiel, considera que la crisis de la vivienda no podrá resolverse mientras las administraciones públicas y los agentes del sector no alcancen acuerdos para impulsar la construcción. En declaraciones a El Espejo Canario, advierte de que las medidas centradas en regular el mercado del alquiler resultan insuficientes ante el crecimiento de la población y la falta de inmuebles disponibles. Reclama menos burocracia, suelo preparado para edificar y una política de vivienda que trascienda las diferencias partidistas.
Sanfiel, primera mujer que preside Fepeco en sus cincuenta años de historia, asume el cargo después de cuatro años como vicepresidenta junto a Óscar Izquierdo. Asegura sentirse cómoda al frente de una organización que conoce desde dentro por su trayectoria empresarial. Sobre el carácter histórico de su nombramiento, reconoce su importancia como referente para otras mujeres, aunque defiende la necesidad de normalizar su presencia en puestos directivos. «Quizás cuando dejemos de hablar de ello», responde al ser preguntada por cuándo llegará la igualdad efectiva en el acceso a estas responsabilidades.
La construcción como respuesta a la demanda
La presidenta de Fepeco valora que la vivienda se haya convertido en uno de los grandes asuntos del debate electoral, aunque lamenta que se utilice para enfrentar posiciones ideológicas. Recuerda que la patronal lleva años advirtiendo de la gravedad del problema y considera que, al menos, su protagonismo actual puede contribuir a impulsar soluciones. Su diagnóstico parte de una cuestión fundamental: la población ha crecido mientras el parque inmobiliario no lo ha hecho al mismo ritmo. «La fórmula para poder equilibrar esto es poner vivienda en el mercado», señala, y añade que facilitar el alquiler puede ayudar, pero no constituye por sí solo una solución suficiente.
Sanfiel reconoce elementos positivos en las recientes iniciativas del Gobierno central, especialmente la financiación de vivienda asequible, el respaldo a la construcción industrializada y los préstamos destinados a promotores y constructores. Sin embargo, considera que las medidas dejan sin resolver tres obstáculos fundamentales: la burocracia, las licencias urbanísticas y la disponibilidad de suelo finalista. A su juicio, sin actuaciones sobre estas cuestiones, el aumento de la oferta seguirá encontrando dificultades independientemente de los recursos económicos comprometidos.
La incertidumbre legal y la falta de acuerdos
La dirigente empresarial sostiene que los cambios normativos introducen incertidumbre entre los propietarios y los inversores, lo que puede provocar que se paralicen operaciones mientras se aclara su alcance. Critica que se adopten decisiones sin contar con todos los sectores afectados y defiende que cualquier reforma debería surgir del diálogo entre administraciones, constructores, promotores y propietarios. «Cuando existe un problema debemos sentar en la mesa a todas aquellas personas que intervengan en ese problema», afirma.
En este sentido, reprocha a las fuerzas políticas su incapacidad para alcanzar consensos sobre una cuestión que afecta directamente a las condiciones de vida de la población. Reclama programas electorales con compromisos concretos y medidas verificables, en lugar de enfrentamientos entre partidos. Considera que la responsabilidad principal corresponde a quienes gobiernan y recuerda que las competencias sobre vivienda, urbanismo y construcción están repartidas entre ayuntamientos, comunidades autónomas y Administración central. Sin coordinación entre ellas, advierte, las iniciativas difícilmente podrán dar una respuesta suficiente.
Los propietarios no son los responsables
Sanfiel rechaza que se responsabilice de la crisis a los ciudadanos que poseen una segunda o tercera vivienda, muchas veces adquirida mediante el ahorro y el trabajo. Considera injusto convertirlos en objeto de las críticas cuando, a su juicio, el problema responde fundamentalmente a la ausencia de políticas públicas capaces de garantizar una oferta suficiente. Defiende que deben coexistir la vivienda social, la asequible y la privada, y cuestiona que los elevados niveles de recaudación pública no se traduzcan en mejoras proporcionales de los servicios e infraestructuras.
La presidenta de Fepeco también advierte de que la debilidad del mercado inmobiliario puede favorecer la entrada de grandes fondos de inversión que aprovechen las dificultades existentes. Comparte la preocupación por la actuación de los denominados fondos buitre, pero insiste en que la respuesta no puede consistir en enfrentar a los pequeños propietarios con quienes necesitan acceder a una vivienda. «Para corregir un problema debemos reconocer que tenemos un problema», señala.
Canarias necesita viviendas e infraestructuras
La dirigente empresarial vincula la escasez de vivienda con un déficit más amplio de infraestructuras que, según sostiene, se arrastra desde la crisis económica de 2008. Afirma que Canarias recibe cada año entre 15.000 y 20.000 nuevos habitantes, un crecimiento que exige aumentar la capacidad de las carreteras, los centros sanitarios, los servicios educativos y el parque residencial. Critica que durante años se hayan mantenido infraestructuras prácticamente iguales mientras aumentaba la población y considera que esa falta de planificación explica buena parte de las dificultades actuales.
Sanfiel muestra especial preocupación por las consecuencias que esta situación tiene para los jóvenes. Advierte de que las nuevas generaciones encuentran crecientes obstáculos para acceder a una vivienda y desarrollar un proyecto de vida independiente. Reclama políticas que permitan acceder a empleos dignos y oportunidades reales, pero también una mayor capacidad de adaptación entre generaciones. En su opinión, distribuir la riqueza debe ir acompañado de la creación de empleo y de un equilibrio entre derechos y obligaciones.
La presidenta de Fepeco concluye con una reivindicación de la gestión pública y de la preparación de quienes asumen responsabilidades políticas. Considera imprescindible que las administraciones cuenten con dirigentes cualificados, capaces de dialogar y de convertir los compromisos en actuaciones concretas. De lo contrario, advierte, «volveremos a tener el mismo resultado dentro de cuatro años más», independientemente de quién gobierne.