➤ «En Gran Canaria es donde más está costando que nuestras propuestas lleguen a los facultativos» ➤ «El primer año podemos rondar los 80 millones de euros y superar los 150 o 200 millones al finalizar el acuerdo» ➤ «Proponemos que las guardias pasen a pagarse a 40 euros la hora y que los médicos trabajen siete horas menos sin perder retribuciones»
El director del Servicio Canario de la Salud (SCS), Adasat Goya, asegura que el Gobierno de Canarias mantiene su disposición a negociar para evitar la huelga médica convocada para este viernes, aunque expresa su desconcierto ante la actitud de los sindicatos convocantes. En declaraciones a El Espejo Canario, sostiene que la Administración ha presentado propuestas económicas y laborales de gran alcance y apunta a la posible existencia de intereses políticos que estarían dificultando un acuerdo, especialmente en Gran Canaria.
Goya afirma que el SCS ha llevado la iniciativa negociadora desde el principio y reprocha a los representantes sindicales que hayan tardado en concretar sus reivindicaciones. Según explica, algunas de las exigencias iniciales eran demasiado amplias o afectaban a cuestiones sobre las que la comunidad autónoma carece de competencias. El director sanitario se muestra especialmente sorprendido por lo ocurrido la semana pasada, cuando los sindicatos presentaron el preaviso de huelga y no acudieron a una reunión previamente acordada para avanzar hacia el cierre de las negociaciones.
Sospechas de interferencias políticas
«Parece que hay algún interés político en que no haya acuerdo», afirma Goya, quien asegura haber recibido informaciones procedentes de algunos hospitales de Gran Canaria que apuntarían en esa dirección. Aunque evita identificar a los posibles responsables, considera lamentable que puedan existir motivaciones ajenas a las reivindicaciones profesionales en un conflicto que afecta directamente a los pacientes. «La sanidad debería estar fuera de la política», sostiene.
Preguntado expresamente por una posible vinculación de dirigentes sindicales con Nueva Canarias y por el papel que pudiera desempeñar Román Rodríguez, Goya se limita a señalar que ha recibido información sobre los vínculos de algún líder sindical, pero rehúsa hacer valoraciones o confirmar una intervención política concreta. Insiste en que un sindicato no lo conforma una sola persona y confía en que prevalezca la voluntad de alcanzar un acuerdo. También observa diferencias territoriales en la recepción de las propuestas: mientras que en Tenerife, según la información que maneja, están siendo bien acogidas, en Gran Canaria encuentra mayores dificultades.
Un acuerdo que podría superar los 200 millones
El director del SCS detalla que el coste económico del acuerdo supera ampliamente las previsiones iniciales de la Consejería de Sanidad. Explica que el marco presupuestario autorizado por Hacienda resultaba insuficiente para atender las propuestas y que fue necesaria la intervención del presidente del Gobierno de Canarias para conseguir respaldo económico adicional. «La última propuesta que hemos hecho era muy ambiciosa y se pasaba del marco presupuestario que me había habilitado Hacienda», señala.
Según sus estimaciones, la aplicación de las medidas podría representar unos 80 millones de euros durante el primer año y superar los 150 o 200 millones a lo largo de los ejercicios posteriores. Goya precisa que el acuerdo no se limita a los facultativos, puesto que también contempla incrementos relacionados con la carrera profesional para otras categorías. A esas cantidades habría que añadir los costes indirectos derivados de la ampliación de permisos y créditos, que todavía no han podido cuantificarse.
Guardias más cortas y mejor remuneradas
Uno de los principales puntos de discrepancia se encuentra, paradójicamente, en las condiciones de las guardias médicas, una de las reivindicaciones que dieron origen al conflicto. Goya explica que actualmente se abonan 23,96 euros por hora y que la Administración propone un nuevo modelo con una retribución de 40 euros por hora y una reducción de la duración de las guardias, que pasarían de 24 a 17 horas de trabajo efectivo sin pérdida de ingresos. Según sus cálculos, esto supondría una mejora retributiva aproximada del 40 %.
El director aclara que el nuevo sistema sería voluntario y solo podría implantarse en aquellos servicios con suficiente disponibilidad de facultativos. Para los centros donde no resulte viable, la propuesta contempla mantener el modelo actual, pero incrementar las retribuciones de las horas nocturnas. Como ejemplo, señala que una guardia que actualmente se remunera con unos 400 euros podría pasar a pagarse con 600 euros.
Goya manifiesta su sorpresa porque estas mejoras, que considera superiores a las reivindicaciones económicas iniciales de los sindicatos, no hayan permitido cerrar un acuerdo. Asegura que el SCS ha ido aproximando posiciones durante las negociaciones, pero encuentra nuevas resistencias cuando se concretan las condiciones.
Un último intento para evitar la huelga
El responsable sanitario insiste en que todavía existen posibilidades de desconvocar los paros y anuncia que este mismo martes intentará contactar nuevamente con los representantes sindicales. «Cuenten con el compromiso de hacer todo lo posible, todo lo que esté en la mano del Gobierno», asegura, al tiempo que recuerda que el esfuerzo económico comprometido supera las disponibilidades presupuestarias inicialmente previstas.
Sobre dónde se concentra la oposición al acuerdo, Goya matiza que no puede confirmarlo con absoluta certeza, pero afirma que, por la información que recibe, las principales dificultades parecen proceder de algunos dirigentes sindicales radicados en Gran Canaria. Reitera que la prioridad debe ser evitar nuevas jornadas de huelga y sus consecuencias para la población. «Lo importante son los pacientes», concluye, reclamando que la negociación prevalezca sobre cualquier otra consideración.