Una mujer de 85 años se enfrenta a la expropiación de su vivienda en Guanarteme entre obras y problemas de salud

Concentración de Guanarteme Se Mueve | Foto: Plataforma Guanarteme se mueve

Concentración de Guanarteme Se Mueve | Foto: Plataforma Guanarteme se mueve

La hija de Nena Travieso denuncia que su madre vive en un estado de ansiedad permanente y acusa al Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria de favorecer los intereses de los promotores inmobiliarios.

Nena Travieso, una vecina de Guanarteme de 85 años, se enfrenta a la expropiación de su vivienda en la calle Castillejos, en Las Palmas de Gran Canaria, en el marco de las actuaciones urbanísticas vinculadas al barranco de La Ballena. Su hija, Sara Suárez, denuncia en El Espejo Canario que su madre permanece rodeada de obras, sometida a ruidos intensos, polvo y una incertidumbre que está deteriorando gravemente su salud. «Mi madre está mal, hemos tenido que ir alguna vez a urgencias porque empieza a faltarle el aire, le duele el pecho, está siempre nerviosa», explica.

Suárez asegura que la situación ha provocado en su madre un estado de ansiedad constante, acompañado de episodios de llanto y subidas de tensión arterial. Relata que las excavadoras han llegado a trabajar junto a los cimientos de la vivienda y que una máquina rompió una tubería. También afirma que ha registrado niveles de ruido superiores a los 90 decibelios. «Mi madre tiene una sola casa, que es su casa y es su vida», señala, visiblemente emocionada.

Denuncias de incumplimiento urbanístico

La hija de la afectada sostiene que las obras incumplen las previsiones del Plan General de Ordenación. Según explica, el planeamiento contemplaba mantener la canalización del barranco en su trazado natural y construir un aparcamiento público financiado por la promotora. Sin embargo, denuncia que se ha modificado el recorrido del cauce y reducido considerablemente su sección para favorecer la construcción de aparcamientos privados.

Suárez acusa al Ayuntamiento de actuar en beneficio de los promotores y de ignorar los derechos de los residentes históricos del barrio. Afirma que la familia no contempla vender la vivienda ni aceptar su pérdida y que ha contratado al abogado Geray Alvarado para defenderse frente a la expropiación. Recuerda, además, que su madre presentó alegaciones al planeamiento en 2009, cuando atravesaba un grave proceso oncológico.

Una situación que afecta a más vecinos

Asegura que otras familias de Guanarteme viven situaciones semejantes y que algunas personas necesitan medicación para dormir debido a la ansiedad. Critica también la respuesta institucional ante las molestias de las obras y relata que, cuando solicitó la intervención de la Policía Local por la rotura de una tubería, inicialmente le indicaron que acudiera al seguro de la vivienda.

Suárez reclama que se respete la propiedad de su madre y que las actuaciones urbanísticas se ajusten al planeamiento. Recuerda que Nena Travieso trabajó durante décadas para mantener y mejorar su casa, donde desea permanecer. «Mi madre siempre ha pagado todos los impuestos, siempre ha estado al corriente de todo. Y resulta que ahora la tratan como si fuera una delincuente, la que sobra, la que estorba en su propia casa», lamenta.