Derecho al Techo advierte del grave deterioro de la salud mental de las personas amenazadas de desahucio

Viviendas de protección oficial | Foto: Gobierno de Canarias

Viviendas de protección oficial | Foto: Gobierno de Canarias

La abogada Isabel Saavedra denuncia el sufrimiento psicológico de las familias que afrontan la pérdida de su vivienda y reclama mayor atención institucional y una regulación que proteja sus derechos.

La abogada Isabel Saavedra, integrante de Derecho al Techo, advierte de las graves consecuencias que los procesos de desahucio tienen sobre la salud física y mental de las personas afectadas. En declaraciones a El Espejo Canario, explica que el sufrimiento comienza mucho antes del lanzamiento, desde el momento en que las familias reciben la primera notificación. «La salud se empieza a deteriorar de una manera física y no solo física, sino mental, terrible», señala.

Saavedra describe un proceso marcado por la depresión, el miedo, la vergüenza y el sentimiento de culpa. Considera que la sociedad contribuye a agravar este sufrimiento al responsabilizar individualmente a quienes pierden su vivienda, cuando se trata de un problema estructural. Recuerda que estas situaciones han llegado incluso a desembocar en suicidios y lamenta la soledad en la que muchas personas afrontan el procedimiento.

Una atención institucional insuficiente

La abogada reclama que las administraciones acerquen la información y el asesoramiento a los barrios, especialmente a través de las concejalías de distrito. Explica que a las reuniones gratuitas de asesoramiento jurídico de Derecho al Techo acuden familias emocionalmente destrozadas que desconocen dónde solicitar ayuda. También advierte de las dificultades añadidas cuando hay menores, particularmente en cuestiones relacionadas con la escolarización y el empadronamiento.

Saavedra se muestra especialmente afectada por lo ocurrido con Mari Carmen, cuya situación ha conmocionado a los movimientos sociales por la vivienda. Considera que lo sucedido debe marcar un antes y un después y abrir una reflexión colectiva sobre la protección del derecho a la vivienda y las consecuencias de lo que califica como «violencia institucional».

Críticas a la pérdida de empatía social

Tras treinta años de ejercicio profesional, la abogada asegura que ha observado un cambio significativo en la respuesta ciudadana ante los desahucios. Recuerda que hace quince años, durante la crisis de las ejecuciones hipotecarias, existía una mayor solidaridad con las personas afectadas. Ahora lamenta el aumento del individualismo y la falta de empatía.

En relación con la paralización del desahucio de ocho familias en la calle Nicolás Estévanez, Saavedra rechaza los comentarios xenófobos dirigidos contra algunas de ellas por su origen saharaui. Insiste en que Derecho al Techo defiende a todas las familias por igual, independientemente de su procedencia, y reclama una regulación que impida que los intereses económicos vinculados a la vivienda prevalezcan sobre los derechos de las personas.