El director del Instituto de Astrofísica de Canarias, Valentín Martínez, asegura que el proyecto del Telescopio de Treinta Metros tal y como estaba planteado ya no tiene posibilidades de construirse en el Roque de los Muchachos.
Valentín Martínez reconoce la sorpresa provocada por la decisión del consorcio internacional del Telescopio de Treinta Metros (TMT), que ha descartado la propuesta española para llevar la instalación a La Palma. «No tenemos ninguna explicación de por qué lo han hecho», afirma, aunque recuerda que se trataba de una negociación compleja con un consorcio que lleva más de veinte años intentando poner en marcha el telescopio.
El director del IAC explica que la decisión se produjo cuando el proyecto estaba a punto de comenzar sus trabajos en la isla. El equipo del TMT se encontraba en La Palma y tenía previsto iniciar las obras esa misma semana, pero la autorización definitiva dependía de una votación entre los miembros del consorcio.
Un informe científico favorable
Martínez destaca que el informe científico elevado a la reunión recomendaba aceptar la oferta española. «Los científicos dijeron que se acepte la oferta», señala, por lo que desvincula el rechazo de cualquier objeción a las condiciones astronómicas de La Palma. «No son razones científicas», recalca, y recuerda que el Roque de los Muchachos está reconocido como un emplazamiento excelente para la observación.
El problema se produjo, según explica, al abordar el compromiso financiero que debían asumir los integrantes del consorcio. La propuesta española cubría las necesidades económicas del proyecto mediante una operación de alrededor de mil millones de euros que debía devolverse durante unos treinta años a partir, entre otras vías, de la comercialización de tiempo de observación.
Martínez subraya que el Banco Europeo de Inversiones mantuvo en todo momento su respaldo al planteamiento y niega que fuera esta institución la que se echara atrás. El obstáculo surgió porque algunos socios temían tener que incrementar sus aportaciones si alguno de los miembros abandonaba el proyecto, una situación que impedía alcanzar la unanimidad necesaria.
La influencia de la geopolítica
El director del IAC considera que también pudieron intervenir factores geopolíticos en la decisión, aunque admite que desconoce cuáles fueron exactamente. Recuerda que el consorcio está integrado por India, Japón, Canadá y dos universidades californianas, mientras que la Administración estadounidense había retirado previamente su apoyo federal al proyecto.
Martínez descarta, sin embargo, que pueda hablarse de un veto de la Administración de Donald Trump a España, puesto que el Gobierno federal estadounidense ya no formaba parte del TMT. Sí señala que algunos socios mantienen históricamente una preferencia por Hawái y que Canadá está reforzando sus vínculos astronómicos con Europa a través del Observatorio Europeo Austral en Chile.
Sin opción para el actual TMT
Para Martínez, la posibilidad de recuperar el proyecto actual en La Palma está cerrada. «Del TMT tal y como lo conocíamos, no», afirma. Añade que el permiso de impacto ambiental terminará caducando y que su renovación exigiría iniciar nuevamente un procedimiento largo, lo que hace inviable mantener la alternativa palmera en las condiciones actuales.
El director del IAC considera además muy difícil que el proyecto termine construyéndose en Hawái debido a la falta de apoyo federal y a la oposición de la comunidad nativa hawaiana. Su previsión es que el actual TMT pueda acabar desapareciendo como proyecto y que en el futuro sea necesario plantear una nueva fórmula para construir un gran telescopio de unos treinta metros en el hemisferio norte. «Hay que buscar la fórmula nueva», concluye.