➤ «La ciudad necesita una nueva depuradora porque la de Barranco Seco está saturada y necesita una nueva desaladora» ➤ «Este año queremos aprobar un plan extraordinario de inversiones hidráulicas 26, 27 para dos años de 35 millones de euros» ➤ «Hemos modificado los estatutos para reforzar el papel del Ayuntamiento»
El concejal de Presidencia, Hacienda, Modernización, Recursos Humanos y Aguas del Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria, Francisco Hernández Spínola, afirma que el actual mandato ha supuesto un cambio de etapa en la relación entre el consistorio y EMALSA, así como en la planificación del ciclo integral del agua en la capital grancanaria. Sostiene que se ha producido «un antes y un después» por la aprobación de un plan estratégico, la programación de grandes infraestructuras hidráulicas y el refuerzo del papel público del Ayuntamiento dentro de la sociedad mixta.
Hernández Spínola dice que se siente «orgulloso» del servicio de EMALSA y subraya que, como responsable municipal de Aguas, considera que en estos tres años se ha realizado «un gran trabajo en coordinación y en colaboración estrechamente con la empresa Emalsa». A su juicio, la gestión del agua no puede medirse solo por lo que se ve en superficie, sino por la capacidad de renovar redes, anticipar riesgos, reducir pérdidas y garantizar que la ciudad disponga de infraestructuras suficientes para las próximas décadas.
Un plan de 857 millones hasta 2033
El concejal afirma que la principal actuación del mandato es la aprobación de un plan estratégico del ciclo integral del agua hasta el año 2033, con una financiación prevista de 857 millones de euros. Explica que ese plan incluye dos grandes obras estructurales: una nueva depuradora y una nueva desaladora, instalaciones que considera imprescindibles para sostener el crecimiento de la ciudad y modernizar el sistema hidráulico.
Hernández Spínola señala que la prioridad inmediata es la depuradora, porque la actual instalación de Barranco Seco está saturada. Precisa que por el circuito de la ciudad pasan unos 60.000 metros cúbicos diarios de aguas depuradas y que 50.000 de ellos van a Barranco Seco, mientras que solo 10.000 se tratan en pequeñas depuradoras distribuidas por la ciudad y algunos barrios. «Es urgente llevar a cabo una nueva depuradora», afirma.
El edil indica que el Ayuntamiento ha conseguido una subvención del Gobierno de España de 100 millones de euros para iniciar ese proceso. No obstante, advierte de que este tipo de infraestructuras exige plazos largos y sitúa en el horizonte de una década la posibilidad razonable de contar con las dos grandes instalaciones, depuradora y desaladora, en funcionamiento.
Inversiones en abastecimiento y saneamiento
Hernández Spínola sostiene que, junto a los grandes proyectos, el Ayuntamiento y EMALSA han abordado numerosas obras de mejora tanto en abastecimiento como en saneamiento. Afirma que en los dos últimos años se han realizado 415 actuaciones, con la renovación de 12.000 metros lineales de una red que define como «absolutamente obsoleta» en muchos puntos de la ciudad.
El concejal subraya que la red hidráulica no suele ser percibida por la ciudadanía porque se encuentra bajo tierra, pero advierte de que resulta imprescindible para que una ciudad funcione. En ese sentido, vincula las mejoras realizadas con la capacidad de Las Palmas de Gran Canaria para resistir episodios de lluvias intensas. Sobre la última borrasca, afirma que «no ha tenido incidencia en la ciudad de Las Palmas de Gran Canaria» gracias al trabajo previo realizado en las redes, aunque añade que hay que seguir mejorando porque otros episodios futuros sí podrían tener consecuencias.
El responsable municipal anuncia que este año se quiere aprobar un plan extraordinario de inversiones hidráulicas para 2026 y 2027, con una dotación de 35 millones de euros. Defiende que el nivel inversor de Las Palmas de Gran Canaria en materia de agua no lo tiene ningún ayuntamiento de Canarias y admite que, en este ámbito, «saca poco» pecho en relación con el trabajo que se está haciendo.
La deuda con EMALSA y el cambio de relación
Hernández Spínola recuerda que el Ayuntamiento llegó a adeudar a EMALSA más de 40 millones de euros y atribuye ese conflicto a la etapa de gobierno del Partido Popular entre 2011 y 2015, cuando, según indica, la empresa que presidía el alcalde de turno fue llevada a la Fiscalía. A su juicio, aquella decisión originó «un caos en la gestión en la ciudad».
El concejal afirma que la situación está en vías de quedar completamente resuelta. «A día de hoy le puedo decir que este año o que tendrá el ayuntamiento con Emalsa es cero», señala, antes de precisar que habla de un plazo de «un par de meses» para que el consistorio termine de saldar una deuda superior a 40 millones de euros.
El edil reivindica que los gobiernos socialistas confiaron en la compañía en lugar de alimentar sospechas sobre ella. Sostiene que no solo se ha recuperado una relación de confianza, sino que también se ha reforzado la posición institucional del Ayuntamiento dentro de la sociedad.
El control público en una empresa mixta
Hernández Spínola recuerda que EMALSA es una sociedad de capital mayoritariamente privado, con un 66% en manos privadas y un 34% correspondiente al Ayuntamiento. No obstante, afirma que el gobierno municipal ha modificado los estatutos de la empresa para reforzar el papel público en las decisiones esenciales.
El concejal explica que el objetivo de esa reforma es impedir que la sociedad adopte decisiones relevantes sobre infraestructuras hidráulicas sin contar con el aval municipal. «Aunque no tengamos mayoría en la sociedad no se hace nada importante en la ciudad que afecte a infraestructuras hidráulicas que no cuente con el aval del ayuntamiento», afirma.
A su juicio, esa modificación es clave porque el Ayuntamiento representa a toda la ciudadanía y debe tener capacidad de control sobre los aspectos nucleares de un servicio esencial. Hernández Spínola sostiene que ese refuerzo del papel público es tan importante como las inversiones, porque asegura que la planificación del ciclo del agua responda al interés general.
Pérdidas de agua y digitalización
El concejal afirma que las pérdidas de agua en Las Palmas de Gran Canaria se sitúan en torno al 20%, una ratio que considera positiva pero todavía mejorable. Señala que el objetivo es reducir ese porcentaje y avanzar en la eficiencia mediante la digitalización de la red.
Hernández Spínola explica que el Ayuntamiento ha suscrito un convenio con el Ministerio para la Transición Ecológica y con EMALSA para desarrollar un proyecto de ocho millones de euros orientado a digitalizar toda la red. El propósito, según indica, es conocer en cada momento dónde se produce una avería y actuar con mayor rapidez.
El edil considera que esta digitalización es «clave» porque permite mejorar la eficacia y la eficiencia del servicio. A su juicio, la modernización tecnológica de la red debe acompañar a las grandes obras hidráulicas, ya que el futuro del ciclo integral del agua depende tanto de las infraestructuras físicas como de la capacidad de gestionarlas con información precisa y en tiempo real.