El promotor musical Juan Salán rememora el concierto que ofrecieron y asegura que la actuación marcó una época en la ciudad y dejó una huella duradera en la escena musical.
El promotor musical Juan Salán recuerda que el concierto que los Ramones ofrecieron en Las Palmas de Gran Canaria el 5 de marzo de 1993 se ha convertido con el paso del tiempo en uno de los episodios más recordados de la historia musical reciente de la ciudad. Según explica, aquella actuación tuvo lugar en una antigua cochera situada en la zona de Los Tarahales y congregó a cerca de 1.500 personas.
Salán afirma que, en aquel momento, la presencia de una banda como los Ramones en Canarias suponía un auténtico acontecimiento. «Hace 33 años una banda como los Ramones fue un acontecimiento», señala, al recordar que en aquella época predominaban en España estilos musicales muy diferentes, alejados del punk.
Un recinto improvisado
El promotor explica que el concierto se celebró en un espacio muy poco convencional. «Fue en una cochera con el suelo irregular y lleno de picón», indica, aunque añade que el ambiente del lugar terminó encajando con el espíritu de la banda.
A pesar de las condiciones del recinto, el concierto se desarrolló sin incidentes graves. Salán recuerda que incluso existían restricciones en la venta de alcohol dentro del recinto, por lo que muchos asistentes tuvieron que conformarse con refrescos. «Era una época en la que estaba prohibido vender alcohol en recintos deportivos o culturales», señala.
La influencia de los Ramones
Salán sostiene que los Ramones fueron una de las bandas más influyentes de la historia del punk. «Estamos hablando del grupo más importante americano de la historia del punk con diferencia», afirma.
El promotor explica que, más allá de la técnica musical, la banda supo marcar un estilo que influyó en generaciones posteriores. «Puede que no fueran grandes músicos desde el punto de vista técnico, pero sabían perfectamente lo que había que hacer», expresa.
Un legado que sigue presente
Tres décadas después, Salán asegura que aquel concierto sigue siendo recordado por aficionados y profesionales de la música. «Todos los años hay gente que me lo recuerda», comenta.
Para el promotor, la importancia del grupo radica también en el legado que dejó. «Han pasado más de treinta años y todavía hay bandas haciendo música inspirada en lo que ellos hicieron», concluye.